jueves, 25 de septiembre de 2008

Material de lectura para el 2° Encuentro

Sumamos
* Entrevista de Eduardo a Amos
* Texto de la Coordinadora Mapuche

y nos quedaron pendientes dos textos del primer encuentro:
* 100 Preguntas al Campo Popular - HACIA UNA CONSTITUYENTE SOCIAL EN LA ARGENTINA
* La noticia sobre las fábricas recuperadas.

Entrevista a Amos realizada por Eduardo Luis Nachman durante su estadía en Oventic

H.I.J.O.S. / Red de Solidaridad con Chiapas
Entrevista a Amos realizada por Eduardo Luis Nachman durante su estadía en Oventic, Territorio Autónomo Zapatista del Estado de Chiapas


Hola, mi nombre es Amos, compañero encargado del Sistema Educativo Autónomo Zapatista de Liberación Nacional, siendo febrero del año 2004, nos encontramos ahora en algún lugar del caracol de Oventic, Chiapas, donde está la sede de la Junta de Buen Gobierno, quiero, siendo las 13 horas con 40 minutos de la hora suroriental de México, aprovechar esta ocasión con usted maestro Eduardo, para enviar nuestro saludo fraterno y revolucionario a través de la educación a todas y todos los maestros de Argentina y agradecer, porque cuando les llegue este mensaje agradecer el tiempo que van a perder en escuchar nuestras locuras, es un mensaje que envío en nombre de la coordinación, en nombre de los pueblos zapatistas, en nombre de los niños y niñas, de este sufrido pueblo del sureste mexicano que por muchas razones, el abandono, el olvido, el desprecio, la explotación, la marginación, la humillación, nos hemos tenido que revelar en contra de la educación injusta del mal gobierno y ese saludo va para todos maestras y maestros, a los niños en edad escolar, a los jóvenes, a todos. Ojalá los que están allá en Argentina empiecen a practicar la autonomía a reunirse para formar gobiernos autónomos y ser libres pues, que es lo que nosotros estamos buscando.

¿Cómo funciona la escuela primaria autónoma zapatista?

Una escuela primaria autónoma, que no depende del gobierno central, del mal gobierno, funciona a través de sus guías de trabajo, tiene una guía de trabajo que en el sistema educativo oficial mexicano habla de planes y programas, nosotros hemos visto que los planes y programas, los contenidos que allí se presentan no se adaptan a la realidad del pueblo, no es lo que quiere el pueblo mexicano, el pueblo chiapaneco, menos aún nosotros, los indígenas zapatistas los tzotziles, los tojolabales, es algo que ellos piensan, nos piensan seguir sometiendo a través de esa educación, entonces pues, nosotros en consulta con los ancianos, con los pueblos, con los representantes, con la mujeres, los hombres, los jóvenes, quienes dieron su punto de vista para empezar a trazar o planear una guía de trabajo que sirviera como un plan para las escuelas primarias autónomas y que bajo el pensamiento de educar produciendo, el de educar aprendiendo, el de que la lucha del pueblo no puede ser ajena a la educación, y bajo las palabras de que la educación es necesaria para hacer la concientización y entender nuestra realidad y que la educación forma parte de la lucha por la liberación de los pueblos.

¿Cuántas escuelas autónomas existen?

Aquí en la zona de altos, a ver, estamos hablando de que dentro de la lucha, de la organización existen cuatro zonas, ya tres bien claras, la selva, la zona norte, la zona altos y la zona costa que es en lo que se divide el estado de Chiapas, en lo que nos corresponde a nosotros en la zona altos que abarca veintiocho municipios, pues la educación autónoma funciona en diferentes municipios, por ejemplo por delante de San Cristóbal de las Casas, acá en el municipio autónomo de San Juan de la Libertad, funcionan seis escuelas autónomas con seiscientos veintidós alumnos en esas escuelas, aquí en el municipio de San Andrés Sacanchen de los Pobres donde está la sede de la Junta del Buen Gobierno, están funcionando seis escuelas autónomas.

¿Cuantos niños vienen a esta escuela?

En esta escuela, en la que está la sede de la coordinación general, asisten 51 niños de tres etapas, primera, segunda y tercera, con sus dos niveles en cada etapa.

¿En la primer etapa hay niños de que edad?

Niños de seis, siete y ocho años, en la primera etapa, como en un primer nivel, los de 6 años, los de 7 y 8 asisten a un segundo nivel, y en la segunda etapa del primer nivel asisten niños 8 a 10 años. En la tercera etapa asisten chicos que van de los 10 a 13 ó 14 años, o sea no hay límite estricto de edad, son tres etapas con seis niveles o grados, pero nosotros lo trabajamos por etapas y por niveles, algo así como los grados en otros países.

¿Tenés experiencia como maestro de escuela oficial?

Tengo un poco de conocimiento ya que antes de ser maestro autónomo, yo estuve trabajando como maestro en una escuela oficial y conozco perfectamente bien los planes y programas del gobierno oficial, del mal gobierno, que no ayudan a concientizar ni a mejorar la situación del pueblo.

La diferencia de contenidos para los niños que asisten a las escuelas zapatistas, ¿Cuáles serían?

Bueno, la diferencia fundamental en los contenidos es que se trabajan bajo la orientación de los ancianos que saben como se educaba anteriormente, un contenido real de cómo es la vida, de cómo se comparte, como convive un pueblo con otro pueblo, o sea no hay contenidos de algo imaginario, por ejemplo si yo voy a hablar de una ciudad, no puede ser igual a una comunidad indígena, pues es totalmente diferente y lo que mandan en las escuelas oficiales es que no nos deja ver nuestra propia realidad y que todos somos iguales cuando hay injusticia, hay miseria, hay hambre, falta de salud y no tenemos las mismas oportunidades, pues no puede ser una educación buena y nos siguen explotando y entendemos nosotros que la educación oficial es para que nos maten, en las escuelas oficiales a los niños y a los maestros aunque sean indígenas les da vergüenza hablar su lengua, les da vergüenza vestir su trajes regionales, eso es que lo que busca el gobierno con su enseñanza oficial, acabar con las culturas indígenas y entonces ya no existirán, la educación estatal trata de exterminar a los pueblos indios y a mestizar y lograr que tengan pensamiento de la cultura de occidente como que es mejor esa cultura y lo que tratamos de hacer en las escuelas autónomas es recuperar los valores históricos de nuestros antepasados, los conocimientos que tuvieron nuestros antepasados los mayas, las formas de pensar, la cultura, entonces siempre hablamos de porque hay pobres y porque hay ricos, analizamos esos temas o esos contenidos, entonces es muy diferente porque acá la educación concientiza y da su palabra para otros, aunque hablen diferentes lenguas, lo que tratamos es de hablar con la verdad y de que se de cuenta el pueblo de México y los demás pueblos del mundo, de que hay la necesidad de reeducarse, tenemos una educación equivocada y nosotros tratamos de reeducar esa educación, tarea muy difícil porque alguien que ya está deformado es difícil de rescatar y volver a construir, precisamente hablamos de escuelas primarias, los que logren terminar su educación primaria autónoma pasan a la escuela secundaria 1º de enero que es totalmente zapatista tiene sus programas, trata y habla de las grandes luchas de Latinoamérica y otros países del mundo, entonces esa es la diferencia que aquí se despierta y se acepta la participación con los niños porque dan su conocimiento también y entonces hay mucha diferencia con la educación oficial. La educación autónoma no recibe ni acepta beneficio alguno del gobierno ni subsidios, la Junta del Buen Gobierno es la que ve por la necesidad de los materiales didácticos de cada una de las escuelas.

¿Cuál es la diferencia entre un niño que acude a una escuela del estado, oficial y un niño que acude a una escuela zapatista?

La diferencia es que un niño de acá, pues ya comprende que hay quienes nos roban, nos humillan, nos esclavizan, saben que es necesario luchar y que por eso es zapatista y en una escuela oficial no comprende eso, aprende a hablar en contra de los que luchan, piensan diferente, para ellos el mundo es igual, y que tal como está si hay pobres, si hay ricos es porque es así, entonces hay diferencias que hacen que no sea igual, los niños son más reflexivos, son más analíticos aquí, en cambio allá el maestro oficial siempre va a estar diciendo lo que le dicen los libros de texto que le manda el gobierno (EN MEXICO NO SE SELECCIONA TEXTOS, LOS PROVEE EL ESTADO), en cambio acá es diferente, porque se habla de autonomía, se habla de rebeliones, de democracia de dignidad, de injusticia de autogobierno, se habla de.......bueno de todos lo temas que maneja la organización y eso, no lo saben los niños oficiales pues.

¿Qué le diría a los maestros argentinos?

Aunque no tuvimos oportunidad de conocernos, les proponemos el trabajar de manera autónoma con todo el abecedario, como se revela la letra en contra de las letras oficiales, nos gustaría que un grupo de educadores argentinos se organizaran como delegación para compartir experiencias, para contarles como trabajamos con los niños más chiquitos, de cómo se despierta la conciencia y también hablar de cómo se trabaja con los grados más avanzados aquí. Si hubiera un compromiso y se quisieran utilizar nuestras guías de trabajo, pues quedan invitados, pero traigan también propuestas de cómo piensan cambiar este mundo injusto, como construir esos mundos de educación donde quepan otros tipos de educación, eso es lo que necesitamos, por eso les decimos a todos que vengan, a tratar de buscar juntos la liberación de los pueblos y la liberación educativa, y construir a los hombres y a las mujeres nuevas, para que den su vida por el pueblo. Cuando tengan vacaciones vénganse a los caracoles y ayúdennos a crear un plan internacional liberador donde todos aprendamos entre todos, donde digamos nadie educa a nadie, nadie se educa solo, la educación nos la daremos entre todos, la libertad también, nadie puede decir yo te libero o yo te liberé, la liberación la haremos entre todos, nadie concientiza a nadie, nadie se concientiza solo, la concientización nos la debemos dar entre todos y por lo tanto invito a todos los vecinos de Argentina para analizar la palabra autonomía, reúnanse para analizar la palabra revolución, reúnanse para hablar de la palabra dignidad o humanidad, reúnanse para analizar la palabra fraternidad, reúnanse las maestras y maestros para analizar la idea de educar produciendo, educar aprendiendo, aprender educando, entonces creo que esa es tarea principal de todo educador, que debe estar del lado del pueblo, porque no se puede desligar la educación de la luchas del pueblo y es una obligación de todo maestro y maestra estar siempre del lado de los más necesitados, de los más desprotegidos, es obligación de la educación, sino hace eso, es como un analfabeto, aunque sea educador, aprendió a leer y escribir pero no tiene sentido la vida de ese maestro y no debería de existir pues envenena la humanidad, pues continúa generando los trabajos, sigue educando en la forma que quieren los grandes explotadores, la globalización dicen, pues necesitamos globalizar también la educación liberadora, necesitamos revelarnos con las letras, con los números, con las palabras, es una invitación que hago a los maestros y niños argentinos.
La educación que tratamos de dar acá no la queremos sólo para nosotros, la queremos para los argentinos para los españoles, italianos, franceses, por eso debemos buscar alternativas como maestros, comprendamos que es necesario revelarse en contra de un sistema educativo injusto e inhumano y nuestra obligación como maestros, como educadores es humanizar a la humanidad que está deshumanizada, que quiénes lo han hecho, hemos sido cómplices, nosotros que sabemos leer y escribir y no hemos trabajado lo suficiente contra la deshumanización.

Coordinadora Mapuche de Neuquén

URL: http://www.xs4all.nl/~rehue/art/wajm1.html

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Coordinadora Mapuche de Neuquén
EDUCACION para un NEUQUEN INTERCULTURAL
* Antecedentes
* Respuesta del estado al reconocimiento de la diversidad cultural

* Propuesta mapuche para un nuevo sistema educativo




Centro de Educación Mapuche Norgvlamtuleayiñ

ANTECEDENTES



I.1. Antecedentes históricos
Aproximadamente hasta el año 1800, cuando el Pueblo Mapuce era libre y desarrollaba en el WAJ MAPU - territorio, su propia organización política, social y económica autónomamente; circulaba aquí nuestro idioma el MAPUZUGUN. Las Autoridades Originarias (LOGKO-autoridad política, WERKEN-mensajero, PIJAN KUSE -autoridad religiosa) ejercían sus roles y aplicaban normas y principios NOR y AZ MOGEN que orientaban la existencia del Pueblo Mapuche.

El Estado Argentino recién comenzaba a instalarse sobre parte de nuestro territorio ancestral y legalizaba la usurpación a través de un sistema jurídico cuyos orígenes están en el derecho romano, que ni siquiera era una creación de normas propias de dicho Estado . Lo propio hizo el Estado Chileno sobre el resto de nuestro Territorio.

El wajmapu se extendía desde la frontera delimitada por las actuales provincias de Buenos Aires, Santa Fé, Mendoza, Córdoba, siendo estas el límite norte del Territorio Mapuce. En las bases de su carta magna creada en 1.853, el Estado Argentino fijaba tres principios: Mantener el trato pacífico con los indios, Proveer a la seguridad de la frontera, Convertir a los indios al catolicismo.

Reconociendo de esta manera la existencia de un límite entre la Nación Mapuche y el naciente Estado Argentino. Límite y trato pacífico que no tuvo problema en violar cuando sus intereses así lo indicaron, dano inicio a uno de los genocidios mas grandes de la historia.

Desde ese momento, el Pueblo Originario Mapuce ha vivido en permanente estado de violación a sus derechos. A medida que avanza la sociedad colonial, los originarios de lo que hoy llamamos Neuquén, sufrímos una sistemática eliminación de nuestra normatividad como pueblo. Al ser incorporados violentamente a una nueva organización social, nos expropian el territorio, los recursos naturales, la organización político- administrativa, nuestro sistema de creencias. Cobró así carta de legitimidad un régimen que se sustentó en la violación a los derechos individuales y colectivos del Pueblo Mapuce, entre otros Pueblos Originarios que habitan lo que hoy es el estado Argentino.




I.2. Cuál ha sido el resultado de más de un siglo de educación Estatal?
Por lo antes expuesto podemos afirmar que se intenta a través de la educación crear una " identidad nacional " que no logra tomar forma sino negando y oponiendose a la "barbarie" con la que fué estereotipada nuestra existencia como Pueblo Originario.

La promesa de garantizar nuestro derecho a la educación está ocultando la real intención de UNIFORMAR las culturas, de ASIMILAR a esas culturas representadas y tratadas como "inferiores" a la "cultura nacional", desde la que se modeló el prototipo "argentino" monocultural.

Mientras se ejecutaban estas políticas indigenistas de integración forzada, los sectores dominantes apostaron a la extinción o conversión de los Pueblos Originarios. Esto dió lugar a una relación totalmente desigual con la cultura mapuce, la que fue sustraída de su carácter de nación o pueblo autónomo. El resultado fue una "integración" que establece la subordinación de nuestra cultura a la hegemónica.

En el marco de una educación rígida y estancada mantenida desde 1884 - ley 1420, y que a pesar de sucesivas innovaciones no ha perdido su carácter elitista, etnocéntrica, monocultural. La política educacional argentina ha reproducido las relaciones de poder que se dan en la sociedad. Todo parte de una sola cultura, de un solo imaginario, que se impone a los demás desconociendo la existencia de cualquier otra cultura distinta a la dominante.

De esta manera la educación en sus contenidos y metodología acosa y hostiga nuestro pensamiento, nuestra forma de vida, nuestro proyecto como Pueblo, a la vez que no alcanza a brindar las herramientas necesarias para desenvolverse en la sociedad dominante, generando fracaso escolar, bajo rendimiento, repitencia, deserción, y como consecuencia de ésto y otros fenómenos sociales, mano de obra barata o desocupada tanto en el campo como en las ciudades.

La educación que imparte la escuela ha intervenido el núcleo de desarrollo del niño, es decir la familia. Lo ha desvinculado de la práctica del trabajo, de la práctica con la naturaleza. También anula el tejido original que el niño lleva en su mente, en su conocimiento, que proviene de su tuwvn-origen. Y comienzan a aplicarle una enseñanza parcializada, clasificada.


La educación institucional se imparte anulando el entretejido "originario" de la identidad de nuestro niño, no reconoce otra cultura que la de la "tradición nacional", niega el idioma que hablan los mayores, desconoce las normas y valores que regulan la vida en comunidad. Somete a los alumnos y alumnas a un proceso de enseñanza basado en conocimientos impropios, descontextualizados, y enciclopédicos que contribuyen a debilitar la identidad del niño, su autoestima, e incluso, a veces, su proyección como mapuche.

La lengua de aprendizaje en el aula es el castellano a niños que vienen de un hogar donde la lengua de aprendizaje es el Mapuzugun. Al prohibírsele hablar, conocer, practicar su idioma originario, se lo aleja de los conocimientos, cultura, filosofía y ciencia que los mayores han sostenido y recreado con diversas estrategias de resistencia y movilización. Como consecuencia de esto, hoy casi el 70% de nosotros no hablamos el mapuzugun, situación que afecta mayormente a los jóvenes y niños.

El desarraigo que producen las escuelas en los mapuche, aún las que están dentro de las comunidades ( y que se profundiza más aún en los regímenes de las escuelas albergue en su mayoría religiosas) y en las ciudades, provoca tambien una identidad cuestionada, a tal punto de que la persona reniega de su condición de mapuce. Así, el Estado logra el objetivo de integrar a nuestros hermanos al precio de la eliminación ideológica y cultural de sus diferencias.

De esta manera, concluímos:

Que el sistema de educación que ha impuesto el estado acciona y atenta contra la forma de educar de nuestro Pueblo y sus Autoridades Originarias, encargadas del aprendizaje y la educación mapuce. Que por la castellanización forzada que el sistema de instrucción, político y jurídico impone, hoy un 70 % de nuestros hermanos no hablan Mapuzugun, con lo que se interfiere y atenta contra el desarrollo y la comunicación del niño con el conocimiento y prácticas culturales de sus mayores. Que la formación docente al establecerse sobre estas bases, resulta incompetente frente a nuestra cultura y es funcional a la colonización ideológica. Que la educación que recibimos del estado reiteradamente ofende y falta el respeto a nuestra existencia como Pueblo e impone a nuestros hijos celebraciones patrias y religiosas que los niega como hijos de una Nación Originaria junto a nuestros propios símbolos, calendarios y conmemoraciones. Que la educación ha reforzado en nuestro Pueblo la desvinculación entre trabajo y naturaleza y el trabajo en comunidad, quebrando la unidad familiar y la solidaridad.

Que la formación docente al establecerse sobre estas bases, resulta incompetente frente a nuestra cultura y es funcional a la colonización ideológica. Que la educación colonizadora que reciben nuestros hijos procura adaptarlos al indigenismo de Estado ( indios folklorizados y exotizados ) mientras los convierte en peones u obreros mal pagos ó desocupados y con su identidad mapuce deteriorada. Que la educación estatal ha creado un falso concepto de mapuche ligado solo a lo rural. Sin embargo, nuestra condición de Pueblo no se restringe a esas áreas sino a otro tipo de concepción, apropiación, uso y control del territorio, incluso en las ciudades.




I.3. Educación Autónoma Mapuce
La educación mapuce nos permite aprender, conocer y comprender al Ixofilmogen/biodiversidad, distintos newen/fuerzas que conviven en nuestros Waj Mapu/Territorio, donde el mapuce es una de esas fuerzas, pero sin facultades para creer que es superior. Porque el mapuce ve la vida como una totalidad, donde todo está interrelacionado y donde cada una de las fuerzas de la Naturaleza cumplen un rol. El ce/la persona es el responsable de mantener el equilibrio y la armonía del Waj Mapu.

¿Esto significa que los Mapuce tienen un propio sistema educativo? ... ¿De qué manera sino podríamos explicar que una cultura reprimida durante más de un siglo en sus conocimientos y prácticas, haya logrado mantener y hacer vigente los aspectos esenciales de su identidad?...

¿Pero de qué manera este sistema educativo se mantuvo?...¿ Quiénes fueron los agentes educadores?..¿ En qué ámbito se desarrolló esta educación?...¿ Cuáles son los mecanismos de transmisión y desarrollo de esos conocimientos y prácticas?...¿ En qué estado de fortaleza se encuentra hoy?

La educación mapuce está basada en los principios y valores de nuestro Pueblo / Nor Az Mogen. El ce (la persona) adquiere Kimvn/saber y desarrolla el Rakizuam/pensamiento en un espacio de intercambio y de consejo que denominamos Gvbamtuwvn.

Es por eso que el proceso educativo mapuce comienza desde la misma concepción de la persona en el vientre de su madre, continúa en su relación de familia y con la comunidad. Este proceso de educación continuará aún después de la desaparición física a través del Pewma.

El Pewma es la comunicación que mantenemos más allá de la muerte física con las diversas fuerzas/newen del cé y la naturaleza, a través de los sueños. También este conocimiento perdura y vive a través de la enseñanza que dejamos en vida.

El sistema de educación mapuce es dirigido por nuestras Autoridad Originarias, junto con los mayores, padres/madres de familia. El niño toma contacto con este sistema desde que nace. Esto permite su crecimiento y maduración dentro de una cultura que le pertenece, que permite su formación y desarrollo como hombre o mujer mapuce a partir de la adquisición de valores y conocimientos de la historia, de la religión, de la lengua, de la ciencia, del arte mapuce, de la filosofía, pero de acuerdo con las normas mapuce y los modos de ver tanto la vida social como la vida natural.

Ahora bien, los requerimientos que derivan de la convivencia en un mundo plural y frente a una sociedad que se moviliza con otros parámetros y estrategias culturales, económicas y políticas, hacen que otros conocimientos sean necesarios. Pero, aquí cabe la pregunta ¿cuáles?.




II RESPUESTA DEL ESTADO AL RECONOCIMIENTO CULTURAL

II.1 Educación Bilingüe
El bilingüismo escolarizado y estandarizado por semejanza al castellano utiliza la lengua originaria como puente para imponer la cultura dominante. El bilingüismo sin revisión de los modos y contenidos de la transmisión, sin la reparación que proviene de la autocrítica y el cambio en la perspectiva de una nueva relación con los Pueblos Originarios intenta perpetuar un mapuce folclorizado sobre el que se actualizan prejuicios etnocéntricos y racistas.

A través de la Educación Bilingüe se minimiza el concepto de interculturalidad y se lo restringe a la enseñanza de otro idioma. El énfasis puesto en el bilingüismo reduce la política de identidad al hecho de dominar un idioma, sin poner en discusión qué se dice, qué se hace en ese idioma.

Se reduce así, la existencia de un pueblo diferente a una modalidad educativa. Así como se aprende en algunos lugares un idioma extranjero (prevaleciendo siempre el inglés) la enseñanza del idioma originario se limita a un agregado desprovisto de proyección política, territorial, y cultural.

Como lo hicieron las escuelas jesuíticas, que pusieron el empeño en sostener una identidad lingüística desde un modelo político de dominación y sometimiento del indígena, lo mapuce no se puede reducir al dominio y uso del idioma.


El idioma es una forma de referirse y de construir realidades, es una forma de representar y de construir el mundo. Los problemas que derivan de la conquista por castellanización no se resuelven sólo con el bilingüismo. Y aún menos con un mapuzungun aprendido sólo desde una escuela que aún no se ha corrido del paradigma nacionalista civilizador y etnocéntrico. Incluso, aunque se agreguen al currículo oficial contenidos objetivos o subjetivos de las "culturas" originarias, esto no apunta a una reestructuración de las relaciones entre el Estado y los Pueblos Originarios, sino a una yuxtaposición ecléctica y por lo general descontextualizada.




II.2. Educación Intercultural Bilingüe para la Educación Rural dice el Estado
El Estado sostiene: "La educación intercultural y bilingüe se constituye como estrategia de equidad educativa porque estriba en el postulado de la plena participación de las lenguas y de las culturas indígenas al proceso de enseñanza y aprendizaje y reconoce la diversidad sociocultural como atributo positivo de una sociedad, promoviendo el desarrollo de tradiciones culturales ricas y variadas. Pone de manifiesto las ventajas pedagógicas de la utilización de las lenguas aborígenes como recursos de aprendizaje y la enseñanza en todas las áreas del curriculum y particularmente en lo referente al aprendizaje del español". (nuestros subrayados muestran los límites de esta postura, que se desvincula de toda consideración acerca de cambios de fondo en las relaciones entre el Estado y nuestro Pueblo)

La educación intercultural bilingüe aunque agrega el término intercultural al de bilingüe no implica más que una vuelta de tuerca funcional al sistema educativo hegemónico, desde el que se transmite una sola cultura (la dominante), y se permite la entrada folklorizada de la llamada diversidad cultural.

Además, como en el caso anterior del bilingüismo, la interculturalidad es concebida para el ámbito rural, por lo que se reitera, por un lado, el grave error político de constreñir a nuestro pueblo a un espacio no urbano y, por el otro, se restringe y encierra el concepto de cultura mapuce a comunidades o "reservas" que mantienen el modo de vida rural. Como si nuestra proyección como Pueblo no pudiera imaginarse de manera verdaderamente más diversa y plural.

Para nosotros, aceptar esta Modalidad de Educación Intercultural Bilingüe puede actuar en contra de nuestros intereses como Pueblo porque puede convertirse en una nueva forma de sometimiento y colonización aunque hablada en idioma originario. El modelo de interculturalidad que disputamos no debe quedar reducido a la enseñanza del idioma y las costumbres "diversas". La interculturalidad en educación es en realidad un problema más político y pedagógico que de superposición de contenidos o idiomas. En distintos estados de América la política educativa ha sido desarrollar una educación bilingüe intercultural como marco general de las reformas neoliberales, sostenidas por el Banco Mundial, el sector privado y por diferentes ONGs, sin generar ningún cambio en la estructura del estado al cual pertenecen.


En nuestro caso, el considerar una propuesta educativa para los mapuce reducida a una "escuela de modalidad mapuce bilingüe" significa encuadrarse en la lógica de la Ley Federal de Educación, la que pretende nuevos modos de separación entre los que pueden y los que no pueden, entre las escuelas que enseñan artesanías indígenas y las que enseñan a navegar en redes virtuales o materiales. Se promueven proyectos educativos institucionales sin la participación comunitaria y las organizaciones que nos representan. Podemos agregar también que si la propuesta es hacer mapuce a los alumnos desde la escuela nos oponemos totalmente a esa función educativa. La escuela debe proporcionar otros elementos necesarios y permitir la construcción de nuestra identidad acompañando, proponiendo, y actuando en el espacio educativo institucional nuestras demandas a la vez que informar y tratar las problemáticas económicas, políticas y culturales que nos marginan y excluyen como Pueblo con derechos a ser diferentes.

Por lo demás, esta modalidad funciona desde las áreas que el sistema destina para aquellos sujetos con "necesidades especiales". Ya se definan como compensatorias o prioritarias esas políticas interculturales no logran zafar de su función disciplinadora y apaciguadora de los conflictos sociales y culturales.




II.3. Pero, pretender derechos propios atenta contra la unidad nacional y la soberanía ..!!!
Muchos intentan señalar que reconocer a los mapuce el derecho a la autonomía generaría la "balcanización" del país. Esta entendida como la fragmentación de determinados espacios territoriales en unidades políticamente diferenciadas. Este proceso se ha dado en otras regiones del mundo y ha estado muy ligado a la descolonización posterior a la caída del muro de Berlín. Los efectos se notaron con la creacion de nuevos, frágiles y pequeños Estados que dió lugar a otros procesos de dominio por parte de potencias poderosas, que se insertan en los Estados formalmente libres pero económicamente dependientes.

Por el contrario nosotros sostenemos que no puede haber Autonomía Mapuce en un Estado débil, indefenso y subordinado como el que padecemos actualmente. Hoy, el Estado se debilita y rehuye su función, por su subordinación a los grupos económicos de poder. Ante esto, nosotros entedemos que se requiere un Estado fuerte para garantizar a los pueblos originarios el ejercicio de derechos frente a intereses hegemónicos políticos y económicos, nacionales e internacionales.


¿ Como exigir reconocimiento de la Autonomía a un Estado que es dependiente de poderes externos..? ¿ Como reclamar respeto a la identidad y cultura mapuce a un Estado que le imponen una cultura globalizada y hegemónica..? ¿ Como plantear reconocimiento de nuestro mapuzugun a un Estado que asume el bilinguismo castellano-inglés...? ¿ Como exigir derecho a controlar nuestros territorios y recursos ante un Estado rendido a la voracidad de las multinacionales...? Ante estos interrogantes debemos insistir que un estado fuerte no se debilita por el reconocimiento activo de Pueblos Originarios, sino, que por el contrario esto puede ser potenciador de su propia soberanía nacional.

Nos llama la atención cuando se habla de la posible ruptura de la "Unidad nacional y de la Soberanía", como un gran riesgo de la propuesta mapuce en materia de derechos fundamentales como Pueblo. Es bueno recordar que el concepto de soberanía en el sentido tradicional, clásico, se refiere a la soberanía externa, frente a otros países. Tanto el convenio 169 de la OIT como la reforma constitucional del '94 promueven la incorporación de nuevos derechos en el marco del Estado Nacional. Plantean la reforma del Estado para dar cabida en el orden jurídico al concepto de pluriculturalidad. Eso significa reconocer que, además de los derechos relativos a las personas, existen derechos colectivos de un nuevo sujeto de derecho llamado Pueblo Indígena.

No hay un solo caso en América Latina y en particular en Argentina, desde donde se haya planteado la intención de un pueblo indígena de separarse del Estado Nacional. Lo que demandan es el reconocimiento a sus derechos históricos como pueblos al interior de los Estados que lo contienen. Demandan que el perfil de los Estados refleje a todo nivel la diversidad cultural, entendida ésta, en el más amplio sentido del concepto en tanto comprede formas de organización social, económica , política, jurídica, educativa y cultural diferente de las hegemónicas. La diversidad cultural no puede reducirse a una política de "atención" o de "respeto" por el otro. La diversidad de las culturas no son vidrieras de museo en las que nuestros derechos como Pueblos quedan reducidos a la contemplación estética y turística de Occidente. No hay tolerancia sin ejercicio de derechos. No hay cultura mapuce desvinculada de lo político, a menos que ésta sea exotizada para exhibirla como artesanía, religión o costumbre.

Nuestra cultura no es nada sin nuestra forma de administración de justicia, de valores, de cosmovisión, y de relación con la naturaleza diferente a la que predomina en este tipo de sociedad.

Hay sectores, que tras el eufemismo de "defender el principio de unidad nacional y soberanía", expresan una decidida oposición a la necesidad de cambiar la naturaleza del orden jurídico y dar entrada al principio de la pluriculturalidad. Hay sin duda mucho de prejuicio y discriminación aún cuando algunas de esas voces son levantadas desde representantes de las llamadas fuerzas "progresistas y democráticas".

En cambio los gobiernos se resisten a la demanda mapuce, porque tiene conciencia de la contradicción que entraña para las aspiraciones neoliberales y globalizadoras, el reconocer a sujetos de derecho que demandan autonomía constitucional para decidir asuntos fundamentales relacionados con la vida de sus pueblos. Ellos saben que el contenido de la demanda mapuce implica inserción en la vida política estatal, el acceso al uso y control de los recursos naturales, la posibilidad de participar en la toma de decisiones sobre los proyectos de desarrollo, etc.

Como vemos, no se trata de demandas culturalistas ni posibles de reducirse al folklore inofensivo de los usos y costumbres o a la contratación de maestros que hablen lengua mapuce ó enseñen la fabricación de instrumentos musicales autóctonos.




III PROPUESTA PARA UNA NUEVA EDUCACION

III.1. Que aporta la Educación Mapuce a un nuevo sistema educativo ?
Hoy más que nunca debemos revisar el rumbo como sociedad. La cultura occidental que hemos mamado desde hace mas de 500 años, experimenta un franco deterioro y decadencia. La muestra más clara de esta decadencia tiene que ver, fundamentalmente con las prioridades de valores que promueve. La violencia, por ejemplo es una de esas prioridades. Cuando nos damos cuenta que el principal gasto económico que hace la civilización occidental es en armamentos, es claro que dentro de sus prioridades valóricas, la violencia es prioridad uno.

La valoración de dinero, está también dentro de la más alta prioridad. Tiene que ver con la forma en que se articula la sociedad alrededor de patrones de consumo que no está definido por las necesidades básicas de las personas, sino por la sobreofertas de mercancias que buscan su realización en el mercado. "No es casualidad que el sistema desarrolle los negocios mas lucrativos del mundo actual: la venta de armas y el tráfico de drogas. Las armas, productos del miedo de morir; y las drogas, producto del miedo de vivir", dice un conocido pensador.

Ante estos dos máximos valores que la civilización occidental pregona, la posibilidad de construir un orden intercultural, está fuera de los intereses del actual sistema.

Una de las causas que explica este estado de decadencia, es la obsesión egocéntrica de este sistema. Todo está en función de y para el hombre, estableciendo distancia con la naturaleza ó manipulando su entorno natural. De dueño y señor de la historia, el hombre se convirtió en dictador. Y cuando decimos hombre, enfatizamos tambien la particular relación de dominación de éstos sobre la mujer.


La actual civilización tiene que ver con eso, con la soberbia y la idolatría de lo humano-tecnológico sin ética sobre lo natural y que ha llevado a romper con los múltiples sentidos que tiene la naturaleza.

Entonces, cuando hablamos de crear una nueva cultura a nivel educativo, estamos hablando de ejercer una mirada crítica de esa civilización y a partir de ahí, sentar las bases para una civilización intercultural.

Partimos del optimismo y la convicción que esto es posible. Es posible vivir de una manera diferente, en un estado superior, porque después de todo, está dentro de nuestras posibilidades la superación ó la búsqueda de situaciones mas igualitarias en muchos campos de la vida social y con la naturaleza.

Ahora, quienes pueden hacerlo? Creemos que no esta generación, sino las futuras. Pero hay gérmenes (siempre los hubo) que al menos disputan las bases desde una concepción intercultural basada en la igualdad de derechos para ser diferentes. Es desde esas bases que podemos romper la lógica de la civilización occidental con sus patrones de producción, acumulación y consumo, y las relaciones de depredación y contaminación creciente con el medio ambiente o ixofijmogen, del cual somos parte.

Introducir en la educación una nueva cosmovisión que refleje una relación mas equilibrada, mas simbiótica entre sociedad y naturaleza. Aquí es donde el Pueblo mapuce quiere aportar sus planteos, conocimientos y sus prácticas para una nueva educación, una educación intercultural.

Promover en la educación su vinculación a la vida misma, al entorno natural y a la vida familiar y comunitaria. Vida que se gesta en el núcleo familiar y que se socializa en comunidad. En el caso de la cultura mapuce, el niño toma contacto con este sistema desde que está dentro del vientre de su madre. Cuando la pareja se conforma se unen los pensamientos, el TUWVN, el KVPALME, el origen, la descendencia, y continúa aún después de la desaparición física del ce a través del PEWMA, de los sueños. El PEWMA es la comunicación que mantenemos más allá de lo que hoy se denomina "muerte" con las diversas fuerzas/NEWEN. También este conocimiento perdura y continúa viviendo a través de la enseñanza que dejamos en vida.

Es por eso que nuestra educación no tiene grados, ciclos ni profesores, y el espacio físico es el WAJ MAPU, es el contacto con la naturaleza y no las cuatro paredes de un aula. En cada ceremonia filosófica, en cada GVBAMTUWVN que el Pueblo Mapuce hace, está presente nuestra educación.




III.2. Porque debe ser Intercultural la provincia de Neuquén ?
La provincia de Neuquén debe asumir, en primer término, que es bicultural. El paso de reconocerse en la diferencia será el camino para asumir una identidad provincial no etnocéntrica ni subordinante. Hemos recibido un legado de más de un siglo de caprichoso empeño en defender una ficticia "cultura e identidad nacional", sin asumir el sentido de pertenencia a una provincia que posee la enorme riqueza de la existencia de otros pueblos y culturas. Que el crecimiento y proyección de estos pueblos se conjuga con los intereses de una sociedad no excluyente. Que la educación intercultural puede plantearse caminos que se encuentren para intercambiar y convivir en la diferencia.

Para ésto también vemos necesario, posicionarnos ante otro enfoque que trata de explicar el "ser neuquino" identificandolo con el "crisol de razas", esa fusión o amalgama cultural conformada por las sucesivas oleadas de migrantes que supo cobijar Neuquén.

Esta visión es otra de las formas de anular la diversidad, ya que tanto los originarios de esta región como quienes llegaron posteriormente serían hoy resultado de una mezcla cultural que dieron forma al neuquino actual. En realidad, el crisol ha actuado fundiendo lo diferente e imponiendo un único tipo nacional, el que sólo encuentra variación en las fiestas típicas de algunas localidades del interior. De hecho, la identidad provincial se reconoce en un ser neuquino que no se articula en la diferencia, sino que las funde en la idea de que todos somos "argentinos", y que los mapuce son una variedad cultural, o una supervivencia en vías de desaparición, cuando no, una avanzada extranjera que quiere apoderarse de la Patagonia.

Esta posición anula la diferencia y desacredita la demanda mapuce de autonomía. Partiendo del supuesto de que los mapuche son una rémora del pasado, no son propiamente algo que tenga existencia y proyección en el presente. Puesto de otra forma, el conflicto mapuce / argentino estaría históricamente concluido o superado desde la finalización de las "conquistas" militares. Ahora, integrados y subordinados como estantes de museo, no son objeto de conquista ni opresión. En una palabra: no tienen nada que demandar.

Es por esto que sostenemos que la identidad neuquina por hibridación no sólo es engañosa sino que es parte de la colonización ideológica: por un lado no hay 'mapuches', por el otro, todos lo somos. Esta es una interculturalidad vaciada de sentido, quizás apta para decorar los cuadernos de clase, pero no es la respuesta que nuestro Pueblo demanda. Es la pregunta que el sistema intenta imponernos para dominarnos culturalmente. Reconocer la biculturalidad o la pluriculturalidad implica decisiones políticas que seguramente conllevan redefiniciones de tipo estructural en lo económico, en lo social, en lo jurídico, en lo cultural.


Mientras, una educación intercultural que apunte a la reparación histórica y a la reconstrucción crítica de los parámetros esencialistas y etnocéntricos de la identidad "nacional" puede jugar un rol decisivo en el planteo de una nueva y diferente relación entre el Estado y el Pueblo Mapuce.

La interculturalidad puede fortalecer varias identidades. Y no generar desde la escuela una identidad mapuce formal y subordinada.




III.3. Pero Neuquén, mas que bicultural es multicultural !
Hoy en día diversos sectores reclaman derechos específicos, es el caso de los movimientos sociales de las mujeres, los que reivindican la libertad de opción sexual, los que se refieren a la legitimidad de sus creencias religiosas, los que plantean un trato digno para todas las edades, los que luchan por la posesión de tierras tanto en el campo como en las ciudades, o de los que pugnan por ingresar al mundo del trabajo.

Si bien es cierto que estos movimientos y organizaciones se agrupan en colectivos sociales, el ejercicio de los derechos que reclaman, la titularidad de los mismos siempre es individual. Diferente es el caso de los pueblos originarios, que su titularidad no solo es colectiva sino que lo es en calidad de Pueblo. Por ello sostenemos que la interculturalidad en esta provincia tiene dos actores: el Pueblo Mapuce y el Pueblo Neuquino.

Esto no significa negar que los sujetos de derecho anteriormente nombrados no se beneficien de la interculturalidad. Todo lo contrario. Por ejemplo, la interculturalidad en lo educativo deberá tener una visión amplia de estos conflictos y de cómo estos se vinculan a las diferentes formas de opresión y exclusión.




III.4. Un Sistema Educativo Intercultural para un Neuquén Intercultural
Para finalizar queremos precisar lo que entendemos como necesario para ir construyendo un Sistema Educativo Intercultural para un Neuquén Intercultural.

Es indispensable el desarrollo de dos procesos paralelos e interrelacionado: EL PROCESO DE RECUPERACIÓN Y FORTALECIMIENTO DE LA EDUCACIÓN AUTÓNOMA MAPUCE y EL PROCESO DE ESCOLARIZACIÓN INTERCULTURAL. Si no se cumple el primer proceso, el segundo no tendrá la base suficiente para construir una identidad independientemente de las instituciones del estado.


¿ Que es entonces , educarse interculturalmente ?


Debemos redefinir y resignificar el concepto de interculturalidad, entendiendo ésta como la relación entre Culturas diferentes, entre Pueblos diferentes, que construyen un proyecto común de convivencia, respeto y solidaridad..

Hay que darle un carácter político al concepto de interculturalidad. Esto tiene que ver con dos grandes definiciones, una de participar de todas las articulaciones posibles para un cambio de estructura, un cambio de estado monocultural a un estado que se reconozca y se realice como pluricultural.


Entendiendo que el Pueblo Mapuce tiene una cosmosivión distinta, que implica una propia organización política (Autoridades Originarias), su organización jurídica ( Nor Feleal), su organización social, su sistema educativo y de salud.

Exigimos al estado el reconocimiento como Pueblo, con un control sobre nuestro territorio y sus recursos naturales, y el ejercicio de nuestra Libredeterminación. En este marco podremos ejercer nuestros derechos complementarios: nuestra propia forma de desarrollo económico, nuestra propia educación, salud, justicia, etc.

Reconociendo de esta manera la existencia de un pueblo distinto, un pueblo autónomo cuyo origen está en éste territorio. Donde todas las vidas, todos los NEWEN, el IXOFIJ MOGEN se interrelacionan manteniendo el equilibrio del WAJ MAPU.

Allí está nuestro KIMVN, nuestro pensamiento, nuestros principios. Allí nace lo que ustedes hoy definen como EDUCACIÓN, que en nuestro conocimiento se traduce como GVBAM, GVBAMTUWVN, cuando nos encontramos para hacer circular el KIMVN, para socializar el conocimiento.


Fey Ká Kom...por el fortalecimiento de nuestra identidad y la construcción de una educación intercultural: Marici Wew - Marici Wew !!!



Neuquén, octubre del 2000.-





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Glosario ( conceptualización mapuche )

La cultura estatal dominante, europeizada, con una visión unilineal de la historia y que rechaza la diversidad cultural, ha desconocido otras formas de vivir y de razonar ante el mundo que nos rodea. La lógica de la dominación, no admite la presencia de otras racionalidades.

El territorio de las palabras y los conceptos también es parte de los espacios a recuperar y por eso, para iniciar un diálogo de comprensión e intercambio damos nuestra definición de los siguientes términos y conceptos incluídos en nuestra propuesta educativa:

Aborigen: En el castellano corriente se lo utiliza como sinónimo de indígena para hacer referencia a los miembros de los Pueblos Originarios actualmente vivientes, constituídos por amerindios, los que con ésta definición son diferenciados de los indios orientales o hindúes. Reemplaza el término indio, con el mismo contenido.

Indígena: Igual a lo anterior. En el debate actual que se lleva a cabo en el campo internacional ( ONU - OEA - UE ) , como en los nuevos instrumentos jurídicos internacionales reconocidos ( Convenio OIT - Convenio de Biodiversidad ), se utiliza el concepto "Pueblo Indígena " como sinónimo de nuestra autodefinición "Pueblo Originario".

Minoría: se denomina así a los grupos culturales conformado por personas que comparten una lengua, pautas culturales o religiosas y que están dentro de un mismo estado.

Etnia: se denomina así a un grupo de personas que comparten un lugar geográfico y que presentan afinidades linguísticas o culturales dentro de un estado determinado. Suele utilizarse como sinónimo de raza. Es un término creado y utilizado por la ciencia antropologica.

Nación: Las naciones son territorios delimitados geográficamente y que albergan a una comunidad determinada. Una nacion está compuesta por conjuntos de gentes que se ven a sí mismo como un único pueblo en función de: instituciones, cultura, costumbres, lengua, territorio y religión común. Una nación se distingue claramente de otra, estén distante ó cercana entre sí. La existencia de la nación es milenaria. Es decir son pre-existentes a la conformación de los Estados. El estado moderno no puede construirse sin una nación y por ello asimila a todas las nacionalidades que han quedado en su esfera de influencia.

Estado: Es un sistema administrativo - político - jurídico - militar - educacional centralizado que organiza a una sociedad. Es un sistema organizativo que es reconocido por otros estados y que utiliza una burocracia civil y militar para imponer una serie de instituciones y leyes, y por lo general impone también la lengua y la religión. La mayor parte de los Estados actuales se conformaron como naciones a fines del siglo XIX, por lo que se puede decir que la forma nación del estado es una característica de la modernidad Occidental copiada luego en Latinoamérica. Tanto allá como acá , ha significado discriminación a las nacionalidades pre-existentes al Estado. Para un Estado, el territorio es el elemento sobre el que se asienta su población y en donde tiene vigencia el orden jurídico. El gobierno es el elemento del Estado depositario de ese orden jurídico y el encargado de generar el derecho.

Estado - Nación: es una comunidad única y homogénea, residente en un territorio, con una continuidad historica y pasado comun, gobernada por un sistema centralizado y reconocido internacionalmente . Estados que posean todas estas condiciones es algo raro en éstos días. Solo unos pocos tienen ese privilegio: Groenlandia, Samoa Occidental, Corea del Sur y otros mas. En América, ningun Estado tiene esta condición. En los 170 estados reconocidos por Naciones Unidas se apretujan entre 3.000 y 3. 500 naciones y pueblos, y más del doble de lenguas, esparcidos en todos los continentes. Sin embargo se debe entender que las naciones son preexistentes a los Estados.

Dos frases mas para profundizar este concepto que ha sido "estatizado" en su alcance. La categoría Estado-Nación en la europa moderna facilitó la dominación de antiguas nacionalidades, como ocurrió con los sicilianos con el proceso de unificación de Italia en 1.851. O con las diferentes naciones de la reciente unificada Alemania de 1.871. Ni qué hablar de los actuales conflictos de la nacionalidad tamil en Ceylán, de los kurdos en Iran ó Irak y de las guerras llamadas interétnicas en el corazón de Africa. En España han sido tan vigorosas la lucha por la autodeterminación de catalanes, gallegos, vascos y andaluces que el Estado ha tenido que acogerlos gestando el Estado Autonómico Español, que permite la convivencia de diversas naciones en el marco de un mismo Estado.

Pueblo Originario: Es la denominación que las naciones indígenas de América hemos asumido autónomamente, superando las peyorativas denominaciones de "indio", "aborígenes", "tribus", "minorías", etc. Los mapuce somos un Pueblo Originario porque todos los elementos que nos identifican como cultura se han desarrollado en éste Territorio . Es decir nuestro orígen -tuwvn y kvpalme-, idióma, cosmovisión, normas juridicas, educación, historia, autoridades politicas y filosóficas, salud, economía, etc. Por ser pre-existente al Estado Argentino y fundamentalmente por tener continuidad histórica en un territorio propio.

Tierra: es un concepto individual que relaciona a una persona con un lugar específico. Es un derecho humano que se ejerce de manera individual. Ligado al uso productivo ó conservado como bien material, bajo la protección de un título de propiedad privada.

Territorio: es un concepto colectivo y se refiere a un conjunto de personas con una porción de tierras colectiva. El concepto territorio encierra elementos de identidad, de cultura, organización. Está ligado al origen mismo de la persona ( Tuwn-kvpalme ). Nuestro concepto es que el Territorio es el espacio físico amplio donde el Pueblo Originario Mapuche debe tener control, planificación y autonomía.

Mapu: Es clave comprender este concepto mapuche para interpretar la demanda cultural del Pueblo Originario Mapuche. No solo es tierra, como se ha dicho, sino Territorio. En términos mas modernos Habitat, Ecosistema, totalidad que abarca la estrecha relación entre la sociedad global humana y la naturaleza. Supera la concepción dualista occidental de sociedad por un lado, y naturaleza por otro. Supera el concepto de Medio Ambiente que ubica al humano fuera del Ambiente. Mapu es la totalidad de la sociedad humana como parte de la Naturaleza. Está conformado por las siguientes partes:

Wenu Mapu: tierra de arriba ( cielo según el concepto occidental )
Xufken Mapu: la tierra que se vuela.
Wente Mapu: la tierra que pisamos.
Mince Mapu: el subsuelo.


Toda esta integralidad la denominamos Wajmapu.

Bilingüe: Este sistema aplicado en nuestra provincia utiliza la lengua como puente para imponer la cultura wigka estatal. Con su concepción reduccionista de la población mapuche se encierra en el ámbito rural . Incorpora en su enseñanza solo elementos materiales de la cultura : comidas-fiestas-danzas. Lo mapuche queda subordinado a la ideología de la cultura dominante, desvirtuando el origen de cada palabra y castellanizando el Mapuzugun.

Bilingüe - Intercultural: Es el reconocimiento de lo diferente como un DERECHO, enriquecedor para ambas culturas. Prioriza lo cultural, y a la lengua como parte de la cultura . Involucra a ambas sociedades porque la base son la cultura estatal y la cultura mapuche. Se parte de la concepción de mundo, de la cosmovision de la lógica y valores de ambas culturas. Abarca no solo el ámbito rural, sino toda la provincia de Neuquén, ya que como provincia bicultural, la población mapuche se encuentra en las 45 comunidades mapuche , pero mayoritariamente en las principales ciudades de toda la provincia.





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SE AUTORIZA DIFUSIÓN DE ESTE MATERIAL, AVISANDO A LOS AUTORES (SI ES POSIBLE ENVIAR COPIA DE PUBLICACIÓN),
a la Coordinación de Organizaciones Mapuche de Neuquén a la dirección: wajmapu@neunet.com.ar
* Domicilio: Gdor Denis
877, B° Islas Malvinas - Neuquén (Cap.)- C.P. 8300.

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lunes, 1 de septiembre de 2008

Material de Lectura para el primer encuentro

Estos son los textos para el 22 de septiembre:

100 Preguntas al Campo Popular - HACIA UNA CONSTITUYENTE SOCIAL EN LA ARGENTINA

Una Campaña Colectiva

Para nuestro Pueblo, para los trabajadores, para la militancia social de nuestro país, el camino hacia nuestra Constituyente Social es un desafío, una tarea y una fiesta. Un desafío porque nos estamos convocando a protagonizar una experiencia política nueva en la Argentina, y queremos hacerlo recuperando lo mejor de nosotros, en el pasado, el presente y el futuro. Una tarea, porque este sistema le ha puesto un certificado de defunción al planeta, a la vida y a los pueblos. Cada día que nos retrasamos en construir la unidad popular lo pagamos con la muerte de chicos, mujeres, adultos y abuelos.

Pero este camino también es una fiesta, porque es cierto que no hay nada más alegre e impredecible que un pueblo construyendo su poder y sus capacidades. Un trabajo feliz, que nos está integrando, que nos está mezclando, que nos constituye. Una Constituyente Social.
Pero... ¿cómo hacerla? No hay recetas. A lo largo de estos años, nos hemos hecho expertos en resistir, en sobrevivir, en lograr triunfos sectoriales muy importantes. Contra todos los pronósticos, contra el miedo que nos metió la Dictadura, contra la traición y contra la avanzada neoliberal de los 90, el campo popular está vivo. Vivo, atento y esperando. Porque falta mucho. Porque sabemos que hay tres cosas que aún no pudimos recuperar para nosotros, para nuestro Pueblo.

Ni la distribución de la Riqueza que necesitamos para terminar con el hambre y desarrollarnos, ni el proyecto ni las formas de hacer Política que nos expresen institucionalmente, ni el control comunitario sobre los recursos naturales, el medio ambiente y el hábitat. Y sin esas tres cosas, todos nuestros derechos sociales están amenazados y vulnerados. No pudimos garantizarlos hasta hoy, y eso nos muestra que, para cambiar eso, el camino no es repetir viejos esquemas; que no se trata de escribir un “petitorio gigante” y sumar “adhesiones”. Se trata de construir un nuevo Movimiento Político y Social que le devuelva la Argentina a los argentinos.

¿Cómo avanzar? ¿Cómo hacerlo para que lleguemos todos juntos? ¿Cuáles son los errores que no debiéramos cometer y los elementos que sí tenemos que fortalecer? ¿Con quién, en dónde? La militancia social, sindical, la de los pueblos originarios, los jóvenes, los chicos, la de género, los artistas, los comunicadores, los educadores, los científicos, las pequeñas y medianas empresas, el activismo partidario, los trabajadores barriales, las nuevas y viejas organizaciones... ¿cómo protagonizamos esta etapa nueva en la historia del Movimiento Popular en la Argentina?

El 2 y 3 de agosto vamos a compartir el Primer Encuentro hacia una Constituyente Social de la Argentina, en la ciudad de Jujuy. Y el camino hacia esas jornadas va a ser un trayecto compartido, de creación y debate. Por eso este material no habla de lineamientos directivos o de verdades consagradas; habla de problemas, de preguntas, y de desafíos. Estamos compartiendo visiones e inquietudes, estamos caminando juntos, para hacernos estas preguntas entre todos y, sobretodo, para empezar a responderlas colectivamente, con paciencia, con fuerza y con buen humor.

Tres cosas hay en la vida

Distribución de la Riqueza, Soberanía y Democracia son cuestiones que trabajan en la base de cualquiera de nuestros derechos sociales y humanos. Cuando no están resueltos, todo lo que hacemos se vuelve un parche superficial, y le dejamos el campo libre al hambre y el autoritarismo que el capitalismo impone disfrazado de gobernabilidad institucionalizada. Pero, ¿qué características debe tener el desarrollo político que efectivamente garantice que estos temas se resuelvan a favor de los sectores populares, en la sociedad y en el Estado?

La Distribución de la Riqueza: el cascabel y el Gato

La inequidad en la distribución de la riqueza es un crimen planificado que el capitalismo impone en todo el planeta. Cuarenta millones de personas mueren al año por hambre (40 mil chicos por día), mientras tres mil millones de seres humanos viven en la pobreza y mil millones en la indigencia, en el marco de una globalización planificada económicamente que causó diez veces más muertes que la Segunda guerra mundial. Un poblador promedio de un país rico de Europa o Estados Unidos consume cuatrocientas veces más por día que lo que consume un ciudadano de un pais pobre (un habitante de Suiza gasta en un día lo que uno de Mozambique gasta en un año). Y no por falta de recursos; sobran alimentos y riqueza, lo que no se logra es una justa y racional distribución de lo que se produce. En la Argentina no nos quedamos atrás en la inequidad; no somos Mozambique, pero la mitad de nuestra población es pobre; y cuando supuestamente la economía del país crece, la diferencia entre ricos y pobres es cada vez mayor. La copa no derrama nunca por sí sola. Aunque en los últimos años la masa de ingresos se expandió en $9.426,5 millones, el 50% se concentra prácticamente en el 20% de la población de mayores ingresos. El 30% de la población de mayores ingresos se apropiaron del 62,5% de los mayores ingresos. Por su parte, el 40% de la población con ingresos más bajos solo se apropiaron del 12,8% de los ingresos generados.

Dicho de otro modo, de cada $100 que se generaron en los últimos años por el proceso de crecimiento económico, el 30% más rico se quedó con $62,5, restando $37,5 a ser repartidos por el 70% restante de la población. Queda muy claro cuál es la “pauta distributiva” de la sociedad, máxime cuando se considera que el 40% más pobre captó apenas $12,8 y el 30% de los sectores medios explican los restante $24,7 restantes. Con esta distribución de la riqueza, cualquier “política social” cumple el rol de un “hospital de campaña” en el medio de una guerra, en la que cada vez llegan más heridos. Y de esos pobres, el 70% son chicos y jóvenes. Por el paco, por el desempleo, por la precarización, por la violencia. No hay política seria sin otra distribución de la riqueza; no hay desarrollo posible, ni generación de empleo consistente. Sin embargo, ¿cuál es la experiencia política que tiene que poder ubicar este problema en su verdadera dimensión? Únicamente la que surja de un compromiso de toda la sociedad para terminar con el invento del hambre en la Argentina, que le ponga límites a la voracidad de la cúpula empresaria dominante y desate un proceso de desarrollo que tenga a la gente adentro.

Soberanía: ¿de quién es la Argentina?

Del mismo modo, la contaminación de las napas de agua en barrios y ciudades, la depredación de los recursos energéticos y minerales, la extranjerización y privatización del patrimonio público (incluyendo a la tierra y a la capacidad de producción de alimentos) nos hacen sentir que nuestro país está tomado; que la Argentina es el nombre de un montón de negocios privados que hipotecan el futuro de generaciones enteras en función de una rentabilidad insaciable y globalizada. El hábitat, el medio ambiente y nuestros recursos naturales son un derecho comunitario y público antes que un negocio empresarial. El proceso político que es urgente abrir en la Argentina también tiene que posibilitar la creación de un poder social que le devuelva a la comunidad trabajadora sus derechos sobre la tierra y sobre lo que ella produce, que se reconcilie con la naturaleza, el planeta y la vida desde un proyecto integral y sustentable, que haga de los barrios, los pueblos y los parajes el escenario de un destino común y un futuro previsible para nuestros pibes, con un Estado popular y una sociedad que proyecta un vida en común con Latinoamérica y el mundo. Eso no lo hace un salvador o una organización meramente “institucional”. Lo hace un nuevo Movimiento Político y Social.

Democracia: ¿cómo es eso de que el Pueblo “no delibera ni gobierna” sino cuando delega en otro?

Una justa distribución de la riqueza y un ejercicio cotidiano de soberanía popular sobre los recursos naturales, el medio ambiente y el hábitat sólo son posibles en el marco de una transformación estructural en los modos de hacer política. Se trata de impulsar un proceso integral de Democracia Participativa, en la que los ciudadanos, las organizaciones sociales y todas las representaciones sociales estemos articulados en una nueva institucionalidad. Un modo de entender lo público, lo comunitario y lo estatal que supere la cultura de la delegación y promueva el compromiso cotidiano de los ciudadanos en la construcción del destino común, y no solamente en la elección de candidatos institucionales y partidarios. La tan mentada “crisis de representación” no se resuelve con el cambio de representantes, sino con un Poder distinto en manos de los representados. Consulta Popular, Presupuesto Participativo, Paritaria Social, son instrumentos creadores de una Democracia real, en la que la comunidad pueda votar todos los días, y sobre los problemas cotidianos, construyendo el poder transformador que históricamente forma parte de nuestra identidad como Pueblo.

Un Camino hacia Nosotros Mismos

En el camino hacia la Constituyente Social, miles de argentinos y argentinas queremos experimentar una construcción política distinta; edificar sobre nuestra fuerza, resolviendo las debilidades del movimiento popular en un trabajo de organización, reflexión y creación. Buscar lo mejor de lo que tenemos dentro, y confiar en eso al compartirlo. Sabemos que no hay atajos y que no queremos seguir delegando ¿cuáles son esas primeras preguntas que queremos compartir? Y además... ¿con quién queremos responderlas? Un proyecto de Nación, un sueño que se hace realidad todos los días, es un camino peligroso. Un camino que el Poder intenta desbaratar por cualquier medio: por la explotación, por la distracción, por la fragmentación entre nosotros y por la represión. ¿Podemos empezar a recorrerlo?

Estas “100 Preguntas para el Campo Popular” pueden ponernos en crisis; pueden forzarnos a no caer en simplismos; pueden obligarnos a repetir lo importante hasta el cansancio; pueden empujarnos a averiguar lo que no sabemos. Todo eso está muy bien. Pero quizá sea importante ver que el objetivo fundamental es otro; es reconocer que lo verdadero es lo que decidimos compartir desde el inicio como proyecto y que, para eso, no hay otro modo que empezar a transitar conscientemente un camino de unidad.

Que el camino no esté claro al inicio, no es un problema grave; por el contrario, puede ser la prueba de que lo que estamos construyendo también deberá tener su propia luz, su forma de iluminarse entre todos.

Por eso, la mejor respuesta, es la colectiva; no sólo porque va a ser la mirada más completa, sino porque es la que seguramente genera más preguntas y la que nos acerca a un modo comunitario de ver la realidad.

Llegar hasta Nosotros es la clave. Descubrir las raíces de nuestra capacidad en cada problema es el primer paso posible para resolverlo colectivamente. Si las preguntas no nos llevan hasta ahí, probablemente no avancemos.

En ese punto, las preguntas nos pueden devolver una afirmación importante: la certeza de que NOS NECESITAMOS. De que no basta con soportarnos, sino que tenemos que QUERERNOS. Que el poder que tenemos que construir necesita de la amistad, el modo más antiguo de la organización popular.

Si las preguntas pueden llegar hasta ahí, hasta la raíz de cada problema, pero también de nuestra capacidad para enfrentarlo, nos queda pendiente lo que hay que crear entre todos, la mejor de las aventuras colectivas. Esa es la organización que viene, con sus formas territoriales, sectoriales, temáticas, institucionales, sociales y culturales. Pero habremos partido, por fin, de algo muy serio; la certeza de que LO NUEVO ESTABA ENTRE NOSOTROS.

Distribución de la Riqueza

¿Cuánto deberías ganar para vivir dignamente vos y tu familia? ¿Te alcanza lo que llevás cada semana? Este tema ¿Es un tema que se va a resolver pronto y para bien? Suponiendo que no se resuelva con vos ¿a tus hijos les va a ir mejor? ¿o no? ¿es que en nuestro país no hay dinero suficiente como para que podamos vivir bien? ¿Con quién deberías hablar y organizarte para empezar a resolver este asunto? De estas y otras cosas hablan las preguntas que siguen:

1. ¿Estamos hablando de lo mismo cuando decimos “Distribución de la Riqueza”? ¿De qué riquezas estamos hablando?

2. ¿Tenemos alguna idea o datos actuales de las riquezas que produce la Argentina y de cómo las produce?

3. ¿A través de qué mecanismos deben distribuir el Estado y la sociedad las riquezas producidas colectivamente? ¿y como las distribuye en la actualidad?

4. La Argentina ¿es un país rico o un país pobre?

5. ¿Cómo es actualmente la Distribución de la Riqueza en nuestro país? ¿A qué sectores beneficia y a qué sectores perjudica? ¿Por qué?

6. ¿Cuáles son las consecuencias económicas, sociales, culturales y políticas de la distribución de la Riqueza que tenemos en el país?

7. ¿Quiénes definen realmente la distribución de la Riqueza en la Argentina? ¿Cómo y dónde se discute?

8. ¿Alguna vez el Estado argentino (o el gobierno) te consultó sobre qué distribución de la Riqueza te parece la correcta?

9. La actual distribución de la Riqueza ¿influye en nuestra realidad cotidiana? ¿En qué se nota?

10. ¿Cómo creemos que la cuestión de la pobreza va a impactar en el territorio, en la realidad regional de nuestra zona y en nuestro sector de trabajo?

11. ¿Cuáles son los elementos que habrá que enfrentar a causa de la pobreza en el futuro ?

12. ¿Qué proceso debería darse para garantizar en la Argentina una distribución más equitativa de la Riqueza producida?

13. ¿Hay una estrategia posible para crear una Sociedad y un Estado que realicen otra Distribución de la Riqueza en la Argentina? ¿Podemos imaginarla y definirla, aunque sea difícil?

14. ¿A quiénes debería incluir ese proceso?

15. ¿Qué acciones deberían darse en ese proceso?

16. ¿En dónde deberían darse esas acciones? ¿En lo institucional, en el barrio, en la familia? ¿cómo?

17. ¿Con qué recursos se podría bancar ese proceso?

18. ¿Podemos aportar algo en ese proceso? ¿Qué puedo aportar como persona? ¿Qué puedo aportar como organización o sector social?

19. ¿Conocemos alguna experiencia que haya significado un avance concreto en la lucha por la Distribución de la Riqueza? ¿Cuál fue? ¿Cómo se dio?

20. ¿Con quién deberíamos “aliarnos” para poder impulsar un proceso de este tipo? ¿Es posible? ¿Cuáles serían los próximos pasos?

21. ¿Qué tenemos a favor en la posible articulación con otros sectores en esta lucha?

22. ¿Cuáles son los principales obstáculos que tenemos para una articulación real con otros grupos, organizaciones y realidades?

23. Las identidades sectoriales ¿son una fortaleza o una debilidad a la hora de pelear este tema en conjunto? Ejemplificar.

24. ¿Cómo pueden superarse los obstáculos que vemos en este proceso?

25. Específicamente desde mi identidad, mi lugar o mi sector1, tenemos una relación particular con este tema; ¿qué valor especial podemos poner en juego para impulsar otra distribución de la riqueza más equitativa? Por otro lado, ¿qué límite concreto tenemos?

Provenimos de distintos sectores, y cada uno tiene una mirada particular sobre estos temas de la distribución de la riqueza, la soberanía y la democracia; ¿cómo es la mirada de los pueblos originarios, trabajadores, sindicalizados o no, activistas religiosos, sociales o barriales, comunicadores, docentes, militantes partidarios, de género, jóvenes, gente que trabaja con los chicos, investigadores, profesionales de distintas tareas, artistas, pequeños y medianos empresarios o productores, etc.? Quizá no sea exactamente la misma (es más, sería saludable que no lo fuera).

26. ¿Cuáles son los posibles “costos políticos” en un proceso de este tipo?

27. ¿Hay actores que van a tratar de impedir este cambio? ¿Quiénes son?

28. ¿Qué hechos podemos prever que van a darse? ¿que van a hacer otros actores sociales para impedir este cambio?

29. Este tema, ¿está relacionado con el problema de la participación popular en la política institucional, o no tiene nada que ver?

30. Este tema, ¿está relacionado con el problema de la soberanía comunitaria sobre los recursos naturales, el medio ambiente y el hábitat, o no tiene nada que ver?


Democracia

¿Alguien del Gobierno o del Estado te consulta varias veces al año para saber cómo resolver los problemas de tu comunidad, de tus derechos o del trabajo?¿Se toma en cuenta lo que proponés?¿vos considerás que sería una pérdida de tiempo que pudieras opinar, o te parece que serviría para algo? Si hasta hoy no se te consulta a vos o a tu familia ¿vos ves que eso va a cambiar pronto? ¿Vale la pena intentar que se consulte periódicamente a la gente en una Democracia Participativa? ¿Con quiénes deberíamos organizarnos para lograrlo? Sobre estas y otras cosas giran las siguientes preguntas:


31. ¿Qué entendemos por participación popular en la política? ¿De qué participación estamos hablando?

32. ¿Alguna vez el Estado argentino te consultó sobre qué formas de participación política te parecen las mejores?

33. En la actualidad, en nuestro país y en el sistema que tenemos, la única herramienta de participación política indispensable es la elección de candidatos de los partidos políticos en cargos legislativos o ejecutivos del Gobierno cada dos o cuatro años. ¿Es suficiente esa única forma de participación popular en las decisiones políticas comunitarias? ¿Por qué?

34. ¿Cómo evolucionó la participación popular en las distintas elecciones a lo largo de estos 25 años de Democracia institucional? ¿fue aumentando o disminuyendo? ¿lo sabemos? ¿Podemos averiguarlo?

35. Consultas Populares, Democracia Participativa, Plebiscitos, Iniciativas Populares son formas que permiten la ampliación de la participación popular y de organizaciones sociales en la toma de decisiones sobre políticas públicas... ¿Sabemos en qué consisten estas herramientas? ¿Las implementan los gobiernos? ¿las utilizamos habitualmente?

36. Las políticas públicas y los Gobiernos que conocemos, ¿respetan y promueven la participación popular en la toma de decisiones importantes?

37. ¿A través de qué mecanismos se puede gestionar la participación popular en la toma de decisiones políticas, además de los que ya se mencionaron?

38. En la Argentina, ¿se podría realizar concretamente un sistema político más participativo o no? ¿Porqué?

39. ¿Mejoraría nuestra realidad si pudiéramos participar más cotidianamente de la toma de decisiones sobre las políticas públicas en nuestro lugar o sector de trabajo?

40. Actualmente los mecanismos más difundidos de participación son los de la Democracia Representativa (partidos, candidatos y elecciones); este sistema ¿beneficia a algún sector en particular? ¿a quiénes?

41. ¿Cuáles son las consecuencias económicas, sociales, culturales y políticas de que la democracia que tenemos en la Argentina sea restringida casi únicamente a la elección de candidatos de los partidos políticos?

42. ¿Quiénes definen realmente el grado y las formas de la participación popular en la toma de decisiones importantes en la Argentina? ¿Cómo y dónde se discute este tema?

43. El hecho de que existan tan pocas formas de participación popular en política pública fuera de la elección de candidatos partidarios ¿influye en nuestra realidad cotidiana? ¿En qué se nota?

44. Esta participación “restringida” que tenemos ¿Cómo creemos que va a impactar en la realidad regional de nuestra zona?

45. ¿Cuáles son los elementos que habrá que enfrentar en el futuro si esta realidad de participación restringida sigue así?

46. ¿Qué proceso debería darse para garantizar en la Argentina la realización de una Democracia Participativa?

47. ¿Cuál creemos que es la estrategia para crear una Sociedad y un Estado que realicen una Democracia Participativa? ¿Podemos imaginar y definir esa estrategia, aunque sea difícil?

48. ¿A quiénes debería incluir ese proceso de cambio, ampliación y profundización de la Democracia?

49. ¿Qué acciones deberían darse en ese proceso? 50. ¿En dónde deberían darse esas acciones? ¿En lo institucional, en el barrio, en la familia? ¿cómo?

51. ¿Con qué recursos podría impulsarse ese proceso?

52. ¿Podemos aportar algo en ese proceso? ¿Qué puedo aportar como persona? ¿Y como organización o sector social?

53. ¿Conocemos alguna experiencia que haya significado un avance concreto en la lucha por una Democracia Participativa? ¿Cuál fue? ¿Cómo se dio?

54. ¿Con quién deberíamos “aliarnos” para poder impulsar un proceso de este tipo en todo el país? ¿Es posible? ¿Cuáles serían los próximos pasos?

55. ¿Qué tenemos a favor en la posible articulación con otros sectores en esta lucha?

56. ¿Cuáles son los principales obstáculos que tenemos para una articulación real con otros grupos, organizaciones y realidades en torno de este tema?

57. Las identidades sectoriales ¿son una fortaleza o una debilidad a la hora de pelear este tema en conjunto?

58. ¿Cómo pueden superarse los obstáculos que vemos en este proceso?

59. Específicamente desde mi identidad, mi lugar, mi sector, tenemos una relación particular con la cuestión de la participación política; ¿qué valor especial podemos poner en juego para impulsar la transformación buscada? Por otro lado ¿qué límite concreto tenemos?

60. ¿Cuáles son los posibles “costos políticos” en un proceso de este tipo?

61. ¿Hay actores que van a tratar de impedir este cambio? ¿Quiénes son?

62. ¿Qué hechos podemos prever que van a darse? ¿que van a hacer otros actores sociales para impedir este cambio?

63. Este tema, ¿está relacionado con el problema de la distribución de la riqueza en la Argentina, o no tiene nada que ver?

64. Este tema, ¿está relacionado con el problema de la soberanía comunitaria sobre los recursos naturales, el medio ambiente y el hábitat?

65. ¿Qué entendemos por soberanía comunitaria sobre los recursos naturales, el hábitat y el medio ambiente?

66. En la actualidad, en nuestro país y en el sistema que tenemos, la soberanía sobre los recursos naturales, el medio ambiente y el hábitat está acotada a la idea del respeto a la propiedad privada y a la explotación de empresas privadas. Es por eso que gran parte

Soberanía sobre los Recursos Naturales, el Medioambiente y el Habitat

¿Estás seguro del agua que tomás y de la comida que comés? En la cuestión de la contaminación y los recursos naturales, ¿creés que en la Argentina se está evolucionando para bien o para mal? En estos años de tanta riqueza argentina en explotación del petróleo, ¿mejoró la situación en tu casa económicamente? La luz, el gas, el combustible... ¿son elementos que el Estado te garantiza como un derecho social básico? Estos temas... ¿se van a resolver pronto y para mejor? ¿Con quiénes deberíamos organizarnos para resolver estos problemas? Sobre estas y otras cuestiones giran las siguientes preguntas: de nuestro territorio y recursos minerales y naturales están siendo explotados, depredados y contaminados por empresas extranjeras y nacionales privadas ¿Son suficientes las herramientas
de soberanía comunitaria que tenemos actualmente sobre los recursos naturales? ¿Por qué?

67. ¿Cómo evolucionó el tema de la explotación privada, la contaminación y la apropiación y el control comunitario sobre los recursos naturales, el medio ambiente y el hábitat a lo largo de estos 25 años de Democracia institucional? ¿fue mejorando o empeorando la situación en los distintos lugares del país? ¿lo sabemos? ¿Podemos averiguarlo?

68. La nacionalización y socialización comunitaria de los recursos naturales, el medio ambiente y el hábitat son políticas que muchos países de Latinoamérica se están aplicando ¿Sabemos en qué consisten estas herramientas? ¿se realizan en la Argentina?

69. ¿Alguna vez el Estado argentino te consultó tu opinión acerca de la soberanía popular y comunitaria sobre los recursos naturales?

70. Las políticas públicas y los Gobiernos que conocemos, ¿respetan y promueven el control comunitario sobre los recursos naturales, el medio ambiente o el hábitat, o se los dejan a la actividad empresarial y privada?

71. ¿Qué sabemos de la situación en nuestra zona respecto del derecho de todos los habitantes a la tierra y a la vivienda, que está mencionado en la Constitución Nacional?

72. ¿A través de qué mecanismos se puede gestionar la soberanía comunitaria sobre los recursos naturales, el medio ambiente y el hábitat?

73. En la Argentina, ¿se podría realizar la soberanía popular y comunitaria sobre los recursos naturales, el medio ambiente y el hábitat?

74. ¿Mejoraría nuestra realidad si tuviéramos soberanía comunitaria sobre los recursos naturales, el medio ambiente y el hábitat en nuestro lugar o sector de trabajo?

75. Actualmente este tema se maneja desde la óptica de la propiedad privada y la explotación empresaria; esto ¿beneficia a algún sector en particular? ¿a quiénes?

76. ¿Cuáles son las consecuencias económicas, sociales, culturales y políticas de que prevalezca esta visión privatista en el tema de los recursos naturales, el medio ambiente y el hábitat?

77. ¿Quiénes definen realmente el grado y las formas de soberanía popular y comunitaria en el tema de los recursos naturales, el medio ambiente y el hábitat? ¿Cómo y dónde se discute este tema?

78. El hecho de que actualmente este tema se maneje con una visión de explotación privada ¿influye en nuestra realidad cotidiana? ¿En qué se nota?

79. Este modelo de explotación privada, contaminación y depredación de los recursos naturales argentinos ¿Cómo creemos que va a impactar en la realidad regional de nuestra zona?

80. ¿Cuáles son los elementos que habrá que enfrentar en el futuro a partir de esta realidad?

81. ¿Qué proceso debería darse para garantizar en la Argentina la realización de una política de soberanía comunitaria y popular en el tema de los recursos naturales, el medio ambiente y el hábitat?

82. ¿Cuál creemos que es la estrategia para crear una Sociedad y un Estado que hagan efectiva la soberanía popular y comunitaria en el tema de los recursos naturales, el medio ambiente y el hábitat? ¿Podemos imaginar y definir esa estrategia, aunque sea difícil?

83. ¿A quiénes debería incluir ese proceso de cambio de enfoque sobre estos temas?

84. ¿Qué acciones deberían darse en ese proceso?

85. ¿En dónde deberían darse esas acciones? ¿En lo institucional, en el barrio, en la familia? ¿cómo?

86. ¿Con qué recursos podría impulsarse ese proceso?

87. ¿Podemos aportar algo en ese proceso? ¿Qué puedo aportar como persona; qué puedo aportar como organización o sector social?

88. ¿Conocemos alguna experiencia que haya significado un avance concreto en la lucha por un control comunitario y popular en el tema de los recursos naturales, el medio ambiente y el hábitat? ¿Cuál fue? ¿Cómo se dio?

89. ¿Con quién deberíamos “aliarnos” para poder impulsar un proceso de este tipo en todo el país? ¿Es posible? ¿Cuáles serían los próximos pasos?

90. ¿Qué tenemos a favor en la posible articulación con otros sectores en esta lucha?

91. ¿Cuáles son los principales obstáculos que tenemos para una articulación real con otros grupos, organizaciones y realidades en torno de este tema?

92. Las identidades sectoriales ¿son una fortaleza o una debilidad a la hora de pelear la soberanía popular y comunitaria sobre los recursos naturales, el medio ambiente y el hábitat en conjunto?

93. ¿Cómo pueden superarse los obstáculos que vemos en este proceso?

94. Específicamente desde mi identidad, mi lugar o mi sector, tenemos una relación particular con la cuestión de la soberanía comunitaria sobre los recursos naturales, el medio ambiente y el hábitat; ¿qué valor especial podemos poner en juego para impulsar la transformación que buscamos? Por otro lado ¿qué límite concreto tenemos?

95. ¿Cuáles son los posibles “costos políticos” en un proceso de este tipo?

96. ¿Hay actores que van a tratar de impedir este cambio? ¿Quiénes son?

97. ¿Qué hechos podemos prever que van a darse?

98. ¿Qué van a hacer otros actores sociales para impedir este cambio?

99. Este tema, ¿está relacionado con el problema de la distribución de la riqueza en la Argentina, o no tiene nada que ver?

100. Este tema,¿está relacionado con el problema de la participación popular en la política institucional, o no tiene nada que ver?


¿Qué modelo de organización popular, institucional y social puede contribuir a la resolución de las tres cuestiones (Distribución de la Riqueza, Democracia Participativa y Soberanía Popular sobre los Recursos naturales, el medio ambiente y el hábitat)?
¿Qué características debe tener esa experiencia política?
En el camino de esa construcción ¿Qué elementos del pasado debemos tomar, y qué elementos del pasado debemos superar? ¿Cuál es el lugar que debe ocupar el sector social al que pertenecemos?

¿Cuánta certeza tenemos? ¿Cuánto miedo? ¿Cuánta esperanza?

¿Qué fue de la vida de las fábricas recuperadas?

Central / Edición Impresa
QUÉ FUE DE LA VIDA DE LAS FÁBRICAS RECUPERADAS
Hombres (que siguieron) trabajando

El fenómeno de establecimientos en riesgo de extinción rescatadas por sus trabajadores fue emblema de la crisis dew 2001. En su pico, el movimiento nucleó 150 casos y a más de 10 mil operarios. Hoy IMPA, ícono de aquellas luchas, no merece la atención de entonces; su centro cultural está cerrado. Sin embargo, otras firmas en problemas siguen pasando al rubro de las "recuperadas", como el caso de Torgelón. Balances, números y testimonios de una historia que persiste en silencio.


Roly Villani
29.08.2008

Metalúrgicas, textiles, gráficos. El fenómeno de las empresas recuperadas se expande a rubros industriales diversos y al sector de los servicios. En las imágenes, la empresa IMPA, la imprenta Chilavert y Brukman, que vivió una serie de conflictos que aún tienen final abierto.
La humedad fría de Buenos Aires tiene a mal traer a los dos trabajadores del frigorífico Torgelón que venden los salamines y longanizas elaborados por ellos mismos en la esquina de Donato Álvarez y Gaona. Mientras habla con los clientes, uno de ellos salta como para espantar esa llovizna helada que castiga la reciente "recuperación" del frigorífico: hace apenas tres meses que, como dicen ellos "se escaparon los últimos dueños de la empresa" que eran, a su vez, testaferros de los herederos de los fundadores. La novedad de la incorporación de Torgelón al universo de empresas gerenciadas por sus trabajadores abre la pregunta: la recuperación de fábricas ¿fue un hecho aislado, vinculado y terminado con la crisis del 2001? La lectura de los grandes números del fenómeno insinuaría que si. De los 120 establecimientos en esas condiciones, unos 90 tuvieron su origen en los tiempos de la caída de la convertibilidad. Sin embargo, la cosa sigue: además de Torgelón, los trabajadores de otras cinco empresas están en silenciosa lucha en estos momentos y se suman al universo silencioso, heterogéneo y fragmentado de las "recuperadas".

La represión policial contra la marcha que, en tiempos de Duhalde presidente, exigía la expropiación de Brukman en beneficio de sus empleados fue uno de los momentos más álgidos de esta historia. La comisión interna de esa fábrica textil estaba, en esos días, vinculada al Partido Obrero. De ahí, algunas de sus consignas como "Estatización con control obrero", difíciles de digerir incluso para los piqueteros ultracombativos que en esos momentos de convulsión tenían más lugar en las calles que en los ministerios. Otras protagonistas de esta historia que adquirieron alguna fama fueron la metalúrgica IMPA, la imprenta Chilavert, la fábrica neuquina de cerámicos Zanón, la panificadora Grissinópoli y el hotel Bauen. Ese establecimiento pasó de tener 34 empleados a 150 . El martes Diputados discutirá un proyecto de expropiación definitiva de la legisladora Vitoria Donda. En aquellos remotos tiempos del 2003 había unas 150 empresas en estas condiciones en todo el país. Hoy en día, tanto Brukman como Grissinópoli se "cuadraron" como cooperativas y bajaron ostensiblemente la belicosidad política. Pero siguen como recuperadas.

EMPEDRADOS E INTERNAS. A unas tres cuadras de Parque Centenario, sobre la empedrada calle Querandíes, se alza IMPA (Industrias Metalúrgicas y Plásticas Argentina). El derrotero de esta empresa está muy vinculado a la interna entre los dos sectores que se disputaban la hegemonía de las empresas recuperadas.

En el 2005, los "recuperadores", se enfrentaron con el Gobierno nacional por unos aportes prometidos y la jugada terminó con la salida de Eduardo Murúa, jefe político del movimiento. Hubo promesas de algunos inversores y, como cuenta Pablo Piñeyro –asociado y vocero del sector de la "vieja Guardia" que vuelve a estar al frente de IMPA por estos días– "muchos compañeros se sumaron pero con el tiempo la inversión no aparecía, los aumentos no llegaban y el juez no nos daba ninguna garantía".

Es que el enorme predio de IMPA, en el corazón de Caballito, es una tentadora carnada para imaginar negocios inmobiliarios, deslizan otros trabajadores por atrás. "Ahora, somos usurpadores" dice entre risas Piñeyro, haciendo alusión al desalojo que dictaminó el juez Víctor Hugo Vitali y que ellos resisten. Promediando 2008, quedan 80 de los 160 trabajadores que eran en 2005 porque unos 50 se fueron a su casa y otros 30 se jubilaron. El portero de IMPA dice que antes los visitantes eran muchísimos, y que ahora hace meses que no viene nadie, como no sean proveedores o compradores. "No nos vamos a volver ricos, pero se cobra puntualmente y además, ¿Qué vamos a hacer? ¿Cerrar todo y salir a buscar otra cosa a los 61 años?". La empresa sigue teniendo en cada uno de sus cuatro pisos el mismo olor penetrante a aluminio y ácidos que cuatro años atrás hacía vomitar a algunos de los asistentes al centro cultural abierto en la fábrica. Y aunque por el momento ese centro dejó de funcionar, la actividad cultural generó lazos con el barrio.

En el caso de la imprenta Chilavert el centro cultural que fundaron sigue en pie "aunque cada vez le dedicamos menos tiempo al centro y más a la empresa", reconoce Ernesto González, uno de los voceros de los trabajadores. A diferencia de la mayoría de los casos, que en estos años se achicaron o en el mejor de los casos empataron, en Chilavert hubo que tomar gente. De los ocho que eran en un principio, hoy son 13. "El criterio que usamos para contratar gente es familiar: son hijos o parientes de los que estamos acá" dice Gutiérrez. Pero, también hay una mano solidaria entre recuperadas: "cuando hay un pico de trabajo muy grande llamamos a otras empresas como nosotros, y les pedimos gente, les pagamos los días de trabajo y salimos todos ganando", dice María Pino, una de las trabajadoras de Grissinópoli, en el barrio de Chacarita

ABAJO LA PLUSVALÍA. Los muchachos de las recuperadas dicen que en cada conversación todos les preguntan lo mismo: ¿el salario es como si estuvieran en una empresa "normal"? Gutiérrez dice que, en Chilavert "al principio ganábamos todos lo mismo. Después, en una asamblea –que sigue siendo el lugar en que se toman las decisiones importantes- resolvimos asignar además una diferencia por antigüedad". En estos momentos, en promedio, en la imprenta están ganando $2000 cada uno por unas 9 horas diarias de trabajo de lunes a viernes. En todos los casos los trabajadores siguen cobrando por encima del convenio de la actividad. "Ahora el Gobierno dispuso un salario mínimo de $1200. Bueno, acá se saca mas o menos el doble", dice Maria, de Grissinópoli. El procedimiento para cobrar es en todos los casos el mismo: Lo llaman "retiro" y no salario, ya que no hay plusvalía. "Estamos en un 60% de la capacidad productiva y trabajamos con una empresa como cliente que nos da la materia prima y el packaging aunque cada vez tenemos más trabajo propio". Con el panorama de la producción en alza, los trabajadores de Grisinópoli mantienen un curioso esquema tributario: son todos monotributistas. "Es la forma que encontramos para proteger la fuente de trabajo" dice María.

Conflictivo es también el panorama para Zanón y el Hotel Bauen, cuyos trabajadores siguen resistiendo los intentos de desalojo. Complejísimas situaciones legales y la intransigencia de los antiguos dueños impiden que se hayan decretado, hasta el momento, las expropiaciones definitivas.

PROYECTOS TRUNCOS, PROYECTOS EN PIE. Llegado este punto, está claro que no todos los casos son caminos rectos hacia la felicidad. Sin embargo, hay testimonios de empresas que directamente perdieron su carácter de recuperadas. Cerraron o, como el caso de la cooperativa láctea Montecastro fueron adquiridas por la competencia. Los trabajadores de esa empresa no quisieron hablar con Critica de la Argentina, y sus antiguos compañeros de ruta sostienen con algo de tristeza que hay muchos proyectos que quedaron en el camino. Pero ¿se arrepienten, ahora que ven que hay trabajo en otros lados, de hacer este esfuerzo? "¿Cómo me voy a arrepentir –dice un veterano gráfico de Chilavert, que prefiere el anonimato– si en el momento en que todos andaban con la lengua afuera nosotros estábamos laburando en nuestro propio proyecto y ahora andamos bastante bien?"

Por eso, los trabajadores de Torgelón, cuyos impecables guardapolvos blancos se confunden con los azulejos de las paredes, siguen trabajando aunque 30 de los 100 que eran en abril, cuando "se borraron" los dueños, hayan optado por irse a su casa. "Estamos sacando la quincena mas o menos como antes, aunque mucha de la venta es acá, en la puerta de la fabrica, al consumidor final", dice Miguel Juárez, delegado gremial del frigorífico, que apuesta a que el sindicato saque adelante la recuperación. Juárez reconoce que algunos trabajadores de la empresa ya están en conversaciones con el abogado de otras recuperadas, "pero yo creo que lo mejor es que lo hagamos entre nosotros con el sindicato", dice. Uno de los trabajadores que chupa frío y mate en la esquina, mientras vende los embutidos, dice que el mayor problema es precisamente la comercialización: "Antes se vendía a través de corredores, que se fueron con sus clientes a otro lado". El otro, a su lado, tiene una hipótesis de lo que sucedió: "Lo que pasó acá es que los herederos eran como 11 entre nietos y sobrinos de los viejos, se afanaban entre ellos".

Diego Kravetz es actualmente el presidente del bloque del Frente para la Victoria de la Legislatura porteña, pero en 2003 oficiaba de abogado de las empresas vinculadas al Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas. "Hoy, varios años después, la mayoría de esas empresas sigue funcionando, algo que no sucedió con los micro emprendimientos o intentos similares", sostiene Kravetz, impulsor de una Ley que en 2004 dictó la expropiación definitiva para la mayoría de las empresas de la Ciudad de Buenos Aires. Luis Caro, abogado del Movimiento Nacional de Fábricas Recuperadas evalúa por su parte lo que resta por hacer: "Hay que reformar la retrógrada Ley de Quiebras. Por ejemplo, hoy los trabajadores pueden cobrar el 50% de sus deudas en una empresa quebrada, mientras que, por ejemplo el acreedor hipotecario cobra, increíblemente, el 100%".

Una interna de tres patas

En el momento más caliente de esta historia, las experiencias estaban divididas en tres tendencias: por un lado, el MNER, (Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas) que tenían como referente principal a Eduardo Murúa, líder de IMPA y sindicalista vinculado al "peronismo bolivariano". Por otro lado, estaba el MNFR (Movimiento Nacional de Fábricas Recuperadas) cuyo referente era y es Luis Caro, abogado que se autodefine "especializado en Concursos y Quiebras pero del lado de los trabajadores". Caro fue candidato a Intendente en Avellaneda por el partido de Aldo Rico. Había también un tercer sector vinculado a la izquierda al que pertenecían Brukman, Zanón y Grissinópoli, que planteaban la necesidad de que el Estado comprara o expropiara las empresas en quiebra y las cediera a los trabajadores para su gestión. Este sector quedó virtualmente fuera de carrera. Andrés Ruggeri investigador del tema para el Programa Facultad Abierta de la Facultad de Filosofia y Letras de la UBA, sostiene que la gestión de Caro es "un movimiento de reprivatización de las empresas recuperadas que favorece la instalación de una élite dirigente, mientras que el MNER era un grupo muy heterogéneo, con divisiones muy profundas entre ellos".

viernes, 29 de agosto de 2008

Palabras del Subcomandante Insurgente Marcos a la Caravana Nacional e Internacional de Observación y Solidaridad con las comunidades zapatistas.

Caracol de La Garrucha, 2 de agosto de 2008

Buenas tardes, buenas noches. Mi nombre es Marcos, Subcomandante Insurgente Marcos, y estoy aquí para presentarles al Teniente Coronel Insurgente Moisés. Él es el encargado por parte de la Comandancia General del EZLN del trabajo internacional, lo que llamamos la Comisión Intergaláctica y la Sexta Internacional, porque, de todos nosotros, es el único que les tiene paciencia a ustedes.
Vamos a hablar despacio, para la traducción. We will speak slowly, for the translation. Nous allons parler doucement, pour la traduction.
Queremos agradecerles que hayan venido hasta acá a conocer directamente lo que está sucediendo con el proceso zapatista, no sólo con las agresiones que estamos recibiendo, sino también los procesos que se están construyendo aquí en territorio rebelde, en territorio zapatista.
Esperamos que lo que vean, que lo que escuchen sirva para que puedan llevar esa palabra muy lejos: a Grecia, a Italia, a Francia, a España, al País Vasco, a Estados Unidos y al resto de nuestro país, con nuestros compañeros de La Otra Campaña.
Ojalá y no vayan a hacer como la llamada Comisión Civil Internacional de Observación de los Derechos Humanos, que lo único que vino a hacer aquí, hace unos meses, fue a lavarle las manos al gobierno perredista de Chiapas, al decir que las agresiones que sufrían nuestros pueblos no venían del gobierno estatal, sino del gobierno federal.
Quisiera dar una plática de introducción a lo que va a hablar el Teniente Coronel Moisés. Nos da gusto que haya coincidido con su visita de ustedes acá que él ande por esta zona. Él es el compañero que ha seguido más de cerca el proceso de construcción de la autonomía dentro de las comunidades zapatistas.
Quería explicar, a grandes rasgos, lo que ha sido la historia del EZLN y de las comunidades indígenas zapatistas en este territorio, en Chiapas pues. Me refiero a los Altos de Chiapas, la zona del Caracol de Oventic; la zona tzotz choj, tzeltal-tojolabal, que es la del Caracol de Morelia; la zona chol que es la de Roberto Barrios, en el norte de Chiapas; la zona tojolabal o Selva Fronteriza, que es el Caracol de La Realidad; y ésta que es la zona tzeltal, que es el Caracol de La Garrucha.
El día de mañana, están invitados a visitar un poblado que tiene muchos años de ser bases de apoyo del EZLN. Van a tener el honor de ser guiados por el Comandante Ismael, que está aquí. Este compañero junto con el Señor Ik —el finado Comandante Hugo o Francisco Gómez, que era su nombre civil—, estuvieron recorriendo estas cañadas, hablando de la palabra zapatista cuando nadie estaba con nosotros.
Él los va a llevar. Van a ir a ver el lugar donde los soldados estaban buscando marihuana. Queremos que ustedes vean si hay marihuana. Si encuentran, no se la vayan a fumar, sino que hagan la denuncia para destruirla. No, no hay marihuana. Pero no nos creen a nosotros, a lo mejor a ustedes. A ustedes… ¡menos! Ya que los vean, no les van a creer nada.
Está también con nosotros el Comandante Masho, aquí a mi derecha. También es de los compañeros comandantes que acompañaron al Señor Ik, al Comandante Hugo, cuando apenas empezaba el EZLN en esta cañada. Y es parte de la Comisión Sexta del EZLN. Estuvo con nosotros en el noroeste de la República mexicana, recorriendo pueblos indios y compañeros y compañeras de La Otra Campaña en México, en esa parte del país.
¿Cómo empezó todo? Hace 24 años, casi 25, llegó un pequeño grupo de urbanos, o de ciudadanos como les decimos nosotros, no a esta parte de la selva, sino mucho más adentro, lo que ahora se conoce como la Reserva de Montes Azules. En esa zona no había nada, mas que animales salvajes de cuatro patas y animales salvajes de dos patas que éramos nosotros. Y la concepción de ese pequeño grupo —estoy hablando de 1983-1984, o sea hace 24 o 25 años— era la tradicional de los movimientos de liberación en América Latina, es decir: un pequeño grupo de iluminados que se alza en armas contra el gobierno. Y eso provoca que mucha gente los siga, se levante, y se tumbe al gobierno, y se instale un gobierno socialista. Estoy siendo muy esquemático, pero básicamente es lo que se conoce como la teoría del "foco guerrillero".
Ese pequeño grupo, de los que quedamos entonces, tenía esa concepción tradicional, clásica u ortodoxa, si la quieren llamar así, pero tenía también una carga ética y moral que no tenía precedentes en los movimientos guerrilleros o armados en América Latina. Esta herencia ética y moral venía de otros compañeros que ya habían muerto, enfrentándose al ejército federal y a la policía secreta del gobierno mexicano.
Durante todos esos años, estábamos solos. No había compañeros en los pueblos. Nadie de Grecia venía a vernos. Ni de Italia ni de Francia ni de España ni del País Vasco. Vaya… ¡Ni de México! Porque éste era el rincón más olvidado de este país. Eso que era algo en contra, más adelante se iba a convertir en una ventaja: el hecho de estar aislados y olvidados nos permitió, entonces, hacer un proceso de involución. Alguno que sea ortodoxo conocerá el libro que dice "la transformación del mono en hombre". En ese entonces, fue al revés: el hombre se transformó en mono, que era lo que éramos nosotros. Incluso físicamente, por eso uso pasamontañas pues. Es una cuestión de estética y buen gusto que hay que taparse la cara.
Este pequeño grupo sobrevivió a la caída del Muro de Berlín, al derrumbe del campo socialista, a la claudicación de la guerrilla en Centroamérica —primero con el FMLN en El Salvador, luego con aquello que alguna vez se llamó el Frente Sandinista de Liberación Nacional, en Nicaragua. Y más después, la unión revolucionaria de Guatemala, la URNG—.
Lo que lo hizo sobrevivir fueron dos elementos, según nosotros: Uno, era la necedad o la terquedad que, probablemente, esa gente traía en el DNA. Y la otra, fue la carga moral y ética que había heredado de los compañeros y compañeras que habían sido asesinados por el ejército, en estas montañas precisamente.
Las cosas se hubieran quedado ahí, con dos opciones: Un pequeño grupo que pasa décadas encerrado en la montaña, esperando algún momento que pasa algo y puede actuar dentro de la realidad social. O terminar, como alguna parte de la izquierda radical en México entonces, como diputados, senadores, o presidentes legítimos de la izquierda institucional en México.
Pasó algo que nos salvó. Nos salvó y nos derrotó en esos primeros años. Y lo que pasó está sentado aquí a mí izquierda, que es el Teniente Coronel Insurgente Moisés, el Comandante Masho, el Comandante Ismael y muchos otros compañeros que convirtieron el EZLN, de un movimiento guerrillero foquista y ortodoxo, en un ejército de indígenas.
No se trataba sólo de que era un ejército mayoritariamente compuesto por indígenas. Mayoritariamente… me estoy cubriendo porque, en realidad, de cada 100 combatientes, 99 eran indígenas y uno era mestizo. No sólo eso, sino que ese ejército y su concepción sufrió una derrota en su planteamiento iluminador, su planteamiento de dirección, caudillista, revolucionario clásico, donde un hombre, o un grupo de hombres, se convierte en el salvador de la humanidad, o del país.
Lo que pasó, entonces, es que ese planteamiento fue derrotado a la hora que confrontamos a las comunidades y nos dimos cuenta, no sólo que no nos entendían, sino que su propuesta era mejor.
Algo había pasado en todos los años previos, décadas previas, siglos anteriores. Nos estábamos enfrentando a un movimiento de vida, que había logrado sobrevivir a los intentos de conquista de España, de Francia, de Inglaterra, de Estados Unidos, y de todas las potencias europeas, incluyendo la Alemania nazi en 1940-1945. Lo que había hecho resistir a esta gente, a estos nuestros compañeros y compañeras primero, y, luego, nuestro jefes y jefas ahora, había sido un apego a la vida que tenía que ver mucho con la carga cultural. La lengua, el lenguaje, la forma de relacionarse con la naturaleza presentaba una alternativa no sólo de vida, sino de lucha. No les estábamos enseñando a nadie a resistir. Nos estábamos convirtiendo en alumnos de esa escuela de resistencia de alguien que llevaba cinco siglos haciéndolo.
Los que venían a salvar a las comunidades indígenas, fueron salvados por ellas. Y encontramos rumbo, destino, camino, compañía y velocidad para nuestro paso. Lo que, entonces y ahora, llamamos "la velocidad de nuestro sueño".
El EZLN tiene muchas deudas con ustedes, con gente como ustedes, en México y en todo el mundo, pero nuestra deuda fundamental está en nuestro corazón: en el corazón indígena. En esta comunidad y en miles de comunidades como ésta, que están pobladas por compañeros bases de apoyo zapatistas.
En el momento en que el pequeño grupo guerrillero hace contacto con los pueblos, hay un problema y una lucha. Yo tengo una verdad —yo, el grupo guerrillero—, y tú eres un ignorante, te voy a enseñar, te voy a adoctrinar, te voy a educar, te voy a formar. Error y derrota.
A la hora que se empieza a construir el puente del lenguaje, y empezamos a modificar nuestra forma de hablar, empezamos a modificar nuestra forma de pensarnos a nosotros mismos y de pensar el lugar que teníamos en un proceso: Servir.
De un movimiento que se planteaba servirse de las masas, de los proletarios, de los obreros, de los campesinos, de los estudiantes para llegar al poder y dirigirlos a la felicidad suprema, nos estábamos convirtiendo, paulatinamente, en un ejército que tenía que servir a las comunidades. En este caso, las comunidades indígenas tzeltales, que fueron las primeras donde nos instalamos, que fue en esta zona.
El contacto con los pueblos significó un proceso de reeducación más fuerte y más terrible que los electroshocks que acostumbran en las clínicas siquiátricas. No todos lo soportaron, algunos sí lo soportamos, pero nos seguimos quejando todavía a estas alturas del partido.
¿Qué pasó después? Lo que pasa es que el EZLN se convierte en un ejército de indígenas, al servicio de los indígenas, y pasa de los seis con que empezamos el EZLN, a más de seis mil combatientes.
¿Qué es lo que detona el alzamiento del primero de enero de 94? ¿Por qué decidimos alzarnos en armas? La respuesta está en los niños y en las niñas. No fue un análisis de la coyuntura internacional. Cualquiera de ustedes estará de acuerdo conmigo en que la coyuntura internacional no era propicia para un alzamiento armado. El campo socialista había sido derrotado, todo el movimiento de izquierda en América Latina estaba en una etapa de repliegue. En México, la izquierda estaba llorando la derrota después de que Salinas de Gortari no sólo había hecho un fraude, sino había comprado a buena parte de lo que era la conciencia crítica de la izquierda en México.
Cualquiera mínimamente razonable nos hubiera dicho: no hay condiciones, no se alcen en armas, entreguen las armas, entren a nuestro partido, etcétera, etcétera. Pero hubo algo adentro que hizo que desafiáramos esos pronósticos y esas coyunturas internacionales.
El EZLN entonces se plantea, por primera vez, desafiar el calendario y la geografía de arriba. Los niños y las niñas, les dije. Ocurrió que en esos años, a partir del principio de los noventa, de 1990, hubo una reforma que impedía que los campesinos pudieran acceder a la tierra. La tierra, como van a ver mañana, cuando suban la loma que va hacia el pueblo de Galeana, ésa era la tierra que tenían los campesinos: laderas empinadas, llenas de piedra. Las buenas tierras estaban en manos de los finqueros. En los próximos días, van a ir a ver, también, esas fincas y van a poder ver la diferencia entre la calidad de tierra.
Se acabó la posibilidad de acceder a un terreno de tierra. Y, al mismo tiempo, las enfermedades empezaron a acabar con los niños y con las niñas. De 1990 a 1992, no había niño, en la Selva Lacandona, que llegara a los cinco años. Antes de los cinco años, morían de enfermedades curables. No era el cáncer, no era el SIDA, no eran enfermedades del corazón, eran enfermedades curables: tifoidea, tuberculosis, y, a veces, una simple calentura era la que mataba a niños y a niñas menores de cinco años.
Yo sé que en la ciudad esto puede ser hasta una ventaja: mientras menos burros, más olotes, dicen. Pero en el caso de un pueblo indígena, la muerte de su niñez significa su desaparición como pueblo. O sea, en el proceso natural, los adultos crecen, se hacen ancianos y mueren. Si no hay niños, esa cultura desaparece.
La mortandad de los indígenas, de los niños y de las niñas indígenas, agudizó todavía el problema. Pero la diferencia que había aquí al resto de otros pueblos indios, es que aquí había un ejército rebelde, armado. Fueron las mujeres las que empezaron a empujar esto. No fueron los hombres. Yo sé que la tradición en México —los mariachis, Pedro Infante y todo eso— es que los hombres somos muy machos. Pero no fue así. Quienes empezaron a empujar: hay que hacer algo, ya no, y ya basta, fueron las mujeres, que veían morir a sus hijos y a sus hijas.
Empezó a haber una especie de rumor en todas las comunidades: hay que hacer algo, ya basta, ya basta, en todas las lenguas. Para entonces, ya estábamos también en la zona de los Altos. Y ahí teníamos dos compañeras que habían sido, y son todavía, la columna vertebral en ese trabajo: la finada Comandanta Ramona y la Comandanta Susana.
Por diversas partes empezó a surgir esta inquietud, esta molestia… Vamos a decirlo por su nombre: esta rebeldía en las mujeres zapatistas, que había que hacer algo. Nosotros hicimos lo que teníamos que hacer, entonces, que era preguntarle a todos qué íbamos a hacer. Hubo, entonces, en 1992, una consulta —sin televisión, sin gobierno del Distrito Federal, sin nada de lo que hay ahora—, y pueblo por pueblo se pasó y se realizaron asambleas —como ésta en la que estamos ahorita—. Se planteaba el problema. La disyuntiva era muy sencilla: si nos alzamos en armas, nos van a derrotar, pero va a llamar la atención y van a mejorar las condiciones de los indígenas. Si no nos alzamos en armas, vamos a sobrevivir, pero vamos a desaparecer como pueblos indios.
La lógica de muerte es cuando nosotros decimos: no nos dejaron otra opción. Ahora, después de catorce, casi quince años, nosotros —los que llevamos más tiempo aquí— decimos: qué bueno que no teníamos otra opción.
Los pueblos dijeron: para eso estás, pelea, pelea con nosotros. No se trataba sólo de una relación formal, de mando. Porque formalmente era al revés: formalmente, el EZLN era el mando y los pueblos eran los subordinados. Pero en los hechos, en la realidad, era al contrario: los pueblos sostenían, cuidaban y hacían crecer al Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
En ese entonces, fue importante también la participación de un compañero mestizo, de la ciudad, el Subcomandante Insurgente Pedro, que cae combatiendo el primero de enero del 94.
Cuando llevamos esa disyuntiva y los pueblos dicen "alcémonos en armas", el cálculo militar que hicimos —el Teniente Coronel Moisés tal vez lo recuerda bien porque fue en esta montaña que está aquí a espaldas del pueblo, allá arriba, en un campamento que teníamos, hubo una reunión de todos los mandos zapatistas—, el planteamiento que yo les hice fue éste: tenemos que pensar lo que vamos a hacer, porque cuando empecemos a echar andar algo no se va a poder dar marcha atrás.
Si nosotros le empezamos a preguntar a la gente si nos alzamos en armas o no, ya no vamos a poder detener. Sabíamos y sentíamos que la respuesta iba a ser sí. Y sabíamos y sentíamos que los que iban a caer éramos los que estábamos reunidos en estas montañas, aquí arriba de La Garrucha.
Pasó lo que pasó. No les voy a contar el primero de enero de 94, porque ustedes empiezan a saber de nosotros —bueno, algunos, porque otros apenas estaban muy chavitos—, y se abre una etapa de resistencia, decimos nosotros, donde se pasa de la lucha armada a la organización de la resistencia civil y pacífica.
Algo pasó en todo este proceso que quiero llamar la atención, que es: el cambio en la posición del EZLN respecto al problema del poder. Y esta definición frente al problema del poder es la que va a marcar de manera más honda la huella en el camino zapatista. Nosotros nos habíamos dado cuenta —y en el nosotros que digo, ya van incluidas las comunidades, no sólo el primer grupo—, nos habíamos dado cuenta que las soluciones, como todo en este mundo, se construyen desde abajo hacia arriba. Y toda nuestra propuesta anterior, y toda la propuesta de la izquierda ortodoxa, hasta entonces, era al revés, era: desde arriba se solucionan las cosas para abajo.
Este cambio de abajo para arriba significaba para nosotros no organizarnos, ni organizar a la gente para ir a votar, ni para ir a una marcha, ni para gritar, sino para sobrevivir y para convertir la resistencia en una escuela. Esto fue lo que hicieron los compañeros, no el EZLN original, aquel pequeño grupo, sino el EZLN ya con este componente indígena. Esto que ahora se conoce a grandes rasgos como la construcción de la autonomía zapatista, es un proceso que les va a detallar ahora el Teniente Coronel Insurgente Moisés.
Antes de eso, quería yo señalar algunas cosas. Se dice, no sin razón, que en los últimos dos años, el 2006, el 2007, el Subcomandante Marcos trabajó, con empeño y con éxito, en destruir la imagen mediática que se había construido en torno a él. Y les llama la atención cómo gente que antes estaba cerca, ahora se han alejado o se han vuelto, definitivamente, anti-zapatistas. Algunos de ellos fueron a sus países a dar pláticas y fueron recibidos como si fueran los que se alzaron en armas. Eran los zapatólogos, dispuestos a viajar con todos los gastos pagados, a recibir los aplausos, las caravanas y alguno que otro favor, cuando viajaban al extranjero.
¿Qué pasó? Les voy a decir cómo lo vemos nosotros. Ustedes tendrán su visión. A la hora que se alza el EZLN, surge… Voy a explicarme: aquí en las zonas indígenas se habla mucho de "los coyotes". Los coyotes, quiero hacer la diferencia porque para los yaquis y los mayos el coyote es muy chingón, pues, es emblemático. En Chiapas no. El coyote es el intermediario. Es alguien que compra barato a los indígenas, y luego revende caro en el mercado.
Cuando se da el alzamiento zapatista, surgen lo que nosotros llamamos los intermediarios de la solidaridad. O sea, los coyotes de la solidaridad. Esta gente que decía, y aún dice, que tiene la interlocución con el zapatismo, que tienen el teléfono rojo, que son los que saben cómo está la cosa aquí, y eso les significa un capital político. Vienen y traen alguna cosita, o sea pagan barato, y van y se presentan como los emisarios del EZLN: cobran caro.
La aparición de este grupo de intermediarios, donde había políticos, intelectuales, aristas y gente del movimiento social, nos ocultó a nosotros la existencia de otras cosas, de otros abajos. Nosotros intuíamos que la España de abajo estaba ahí; que el País Vasco en rebeldía estaba ahí; que la Grecia rebelde estaba ahí; que la Francia insurrecta estaba ahí; que la Italia de lucha estaba ahí; pero no la veíamos. Y temíamos, entonces, que ustedes tampoco nos vieran a nosotros.
Estos intermediarios organizaban y hacían cosas cuando estábamos de moda, y cobraban su capital político. Así como hay quien organiza conciertos, que dice que son para acá y se queda con una parte: cobra como su salario, o lo que le toca a su organización.
Había otro abajo. Nosotros siempre teníamos esa idea: el zapatismo siempre se ha planteado que no es el único rebelde, ni el mejor. Y nuestra concepción no era crear un movimiento que hegemonizara toda la rebeldía en México, o toda la rebeldía a nivel mundial. Nunca aspiramos a una internacional, a la quinta internacional o ya no sé en cuál vayan —¿Alejandro? Ya va la Sexta, pero ésta es otra, ésta es La Otra Internacional. El compañero sabe de internacionales—.
¿Qué pasó? Yo les voy a decir algunas cosas que para ustedes no serán novedad. El cuento de una izquierda institucional está perfectamente claro para los españoles, con Rodríguez Zapatero o Felipe González; para el País Vasco —Gora Euskal Herria— más todavía; para la Italia rebelde tampoco debe ser una novedad; y Grecia, bueno, nos puede explicar también mucho de eso; desde Miterrand, el varón, en Francia, igual.
En México, no. Sigue habiendo esa expectativa: que es posible que la izquierda que padecemos ahora, si llega al poder, lo va a hacer impunemente. Quiere decir: va a poder llegar a gobernar sin dejar de ser de izquierda. España, Italia, Francia, Grecia, prácticamente todos los países del mundo, pueden dar cuenta de lo contrario: de gente de izquierda, consecuente —no necesariamente radical—, que en el momento en que llega al poder, deja de serlo. Varía la velocidad, varía la profundidad, pero indefectiblemente, se transforman. Eso es lo que nosotros llamamos "el efecto estómago" del poder: o te digiere o te hace mierda.
Este acercamiento, en México, de la izquierda o de lo que se autodenomina izquierda, al poder —ahorita me estoy acordando que salió en un periódico que yo no estaba aquí, que estaba en la Ciudad de México, en las fiestas de la izquierda, no sabía que había izquierda en la Ciudad de México y hacen fiestas…. Sí hay todavía, pero es Otra izquierda pues—; en el momento en que se presentó la posibilidad del poder, empezó a surgir este proceso de digestión y defecación del poder sobre esa izquierda. A los zapatistas, y a todo aquel que se puso en el centro —perdónenme si rompo algún corazón, pero el centro no está en el centro, está pegado a la derecha. Es el otro lado, a la derecha… bueno, a la derecha de ustedes—…
Entonces, nosotros teníamos que, se nos pedía por este grupo de intelectuales, artistas, líderes sociales, que volviéramos la historia hasta 1984, cuando pensábamos que un grupo, o una persona, si llega al poder, transforma todo hacia abajo. Y que nosotros depositáramos la confianza, el futuro, nuestra vida y nuestro proceso, a un iluminado, a una persona, junto con una banda de 40 ladrones que es la izquierda en México.
Nosotros dijimos que No. No es que nos sea antipático el presidente legitimo, sino simple y sencillamente no creemos en ese proceso. No creemos que alguien, ni siquiera alguien tan guapo como el Subcomandante Marcos, sea capaz de hacer esa transformación —bueno, las piernas—. Nosotros no podíamos hacer eso, y entonces se da la ruptura.
Yo quiero llamarles la atención sobre una cosa: entonces, dijimos lo que iba a pasar. Lo que está pasando ahorita. Cuando nosotros lo dijimos, dijeron que le estábamos haciendo el juego a la derecha. A la hora, ahora, que están repitiendo, hasta con nuestras mismas palabras, lo que dijimos hace dos años, se dice que es para hacerle un servicio a la izquierda.
El zapatismo es incómodo. Como si en el rompecabezas del poder llegara una pieza que no encaja y que hay que deshacerse de ella. De todos los movimientos que hay en México, uno de ellos —no el único—, el zapatismo, es incómodo para esta gente. Es un movimiento que no permite conformarse, que no permite rendirse, que no permite claudicar, que no permite venderse. Y en los movimientos de arriba ésa es la lógica, eso es lo racional. Es la "real politik", como dicen.
Entonces, se da este distanciamiento que, poco a poco, empieza a permear hacia los sectores internacionales, en América Latina y en Europa, fundamentalmente. En ese trayecto, sin embargo, se construyeron relaciones más sólidas. Por mencionar alguna, la de los compañeros de la CGT de España, el movimiento cultural rebelde del País Vasco, la Italia social y, más recientemente, la Grecia rebelde e insumisa que hemos encontrado.
Este corrimiento a la derecha se oculta de la siguiente forma, se dice: "el EZLN se radicalizó y se hizo más de izquierda". Disculpen, pero nuestro planteamiento sigue siendo el mismo: no buscamos la toma del poder, pensamos que las cosas se construyen desde abajo. Y lo que ocurrió es que esos sectores, los intermediarios de la solidaridad, los coyotes internacionalistas, o la internacional del coyotaje, se habían corrido a la derecha. Porque el poder no te deja acceder a él impunemente.
El poder es un club exclusivo, que tiene determinados requisitos para entrar a él. Lo que los zapatistas llamamos "la sociedad del poder" tiene reglas. Y sólo se puede acceder a él si se cumplen determinadas reglas. Cualquiera que busque la justicia, la libertad, la democracia, el respeto a la diferencia, no tiene posibilidad de acceder ahí, a menos que claudique de esas ideas.
Cuando nosotros empezamos a ver este corrimiento a la derecha del sector aparentemente más zapatista, empezamos a preguntarnos por qué había abajo, qué había detrás. Para ser sinceros, empezamos al revés: empezamos en el mundo, o sea internacionalmente, y luego nos preguntamos por México.
Por razones que tal vez ustedes puedan explicar, la cercanía del zapatismo fue más fuerte con otros países que con México. Y fue más fuerte en México que con la gente de Chiapas. Como si hubiera una relación inversa en la geografía: quien vivía más lejos, estaba más cerca nuestro, y quien vivía más cerca, estaba más alejado de nosotros.
Llegó la idea de buscarlos, con la intuición y el deseo de que existieran: ustedes, otros como ustedes. Vino la Sexta Declaración, la ruptura definitiva con este sector de los coyotes de la solidaridad. Y la búsqueda, en México y en el mundo, de otros que fueran como nosotros, pero que fueran diferentes.
Además de esta posición frente al poder, hay una característica esencial en el zapatismo —y lo van a ver ahora que estén en estos días aquí, o si hablan con los Consejos Autónomos y con las Juntas de Buen Gobierno, o sea con las autoridades autónomas—: la renuncia a hegemonizar y homogeneizar la sociedad. Nosotros no pretendemos un México zapatista, ni un mundo zapatista. No pretendemos que todos se hagan indígenas. Nosotros queremos un lugar, aquí, el nuestro, que nos dejen en paz, que no nos mande nadie. Eso es la libertad: que nosotros decidamos lo que queremos hacer.
Y pensamos que sólo es posible, si otros como nosotros quieren y luchan por lo mismo. Y se establece una relación de compañerismo, decimos nosotros. Eso es lo que quiere construir La Otra Campaña. Eso es lo que quiere construir la Sexta Internacional. Un encuentro de rebeldías, un intercambio de aprendizajes y una relación más directa, no mediática, sino real, de apoyo entre organizaciones.
Hace unos meses, vinieron aquí compañeros de Corea, de Tailandia, de Malasia, la India, Brasil, España —y no me acuerdo de qué otros lados—, de Vía Campesina. Nosotros los vimos en La Realidad, estábamos ahí con ellos. Y cuando hablamos les dijimos: el encuentro entre dirigentes, para nosotros no vale nada. Ni siquiera la foto que se tomen. Si las dirigencias de dos movimientos no sirven para que los movimientos se encuentren y se conozcan, esas dirigencias no sirven.
Nosotros les decimos lo mismo, ahora, a cualquiera que viene a proponer eso. Lo que nos interesa es lo que está detrás: ustedes, otros como ustedes. No podemos ir a Grecia, pero podemos hacer el cálculo y decir que de los que quisieron venir, no están todos aquí. ¿Cómo podemos hablar con esos otros? Y decirles que no queremos limosna, que no queremos lástima. Que no queremos que nos salven la vida. Que queremos un compañero, una compañera, y unoa compañeroa en Grecia, que luche por lo suyo. En Italia, en el País Vasco, en España, en Francia, en Alemania, Dinamarca, Suecia —no voy a decir todos los países, porque qué tal que me falta uno y viene la protesta—…
¿Para dónde miramos nosotros? Cuando les hago este rápido recorrido, les hablo de una herencia moral y ética de los que nos fundaron. Tiene que ver, sobre todo, con la lucha y el respeto por la vida, por la libertad, por la justicia y por la democracia. Nosotros tenemos una deuda moral con nuestros compañeros. No con ustedes, no con los intelectuales que se alejaron, no con los artistas ni con los escritores, ni los líderes sociales que ahora son anti zapatistas.
Nosotros tenemos una deuda con aquellos que murieron luchando. Y nosotros queremos que llegue el día en que nosotros podamos decirles a ellos y a ellas, a nuestros muertos y a nuestras muertas, tres cosas nada más: no nos rendimos, no nos vendimos, no claudicamos.
El Teniente Coronel Moisés….